Varón de 68 años, diabético tipo II y cirrótico por VHC, ingresado para cirugía programada de adenocarcinoma de vejiga urinaria. El postoperatorio inmediato se complica con peritonitis bacteriana secundaria a infección de la herida quirúrgica e insuficiencia renal aguda, con mejoría clínica progresiva. Dos semanas después presenta un empeoramiento clínico con signos de shock séptico. Se realiza una radiografía portátil abdominal en la que se identifica una imagen lineal radiolúcida en hipocondrio derecho sugestiva de corresponder a gas intramural en la pared vesicular. Se amplía el estudio mediante TC abdominopélvico para descartar perforación y colecciones intrabdominales. Las imágenes muestran una vesícula biliar distendida con gas intraluminal en fundus y abundante gas intramural con extensión de las burbujas a tejidos grasos adyacentes, evidenciando solución de continuidad en la región infundibular medial, asociado a marcada trabeculación de la grasa perivesicular y líquido libre. Los hallazgos son compatibles con colecistitis enfisematosa perforada.