Una niña de 4 años de edad fue arrastrada por un alud de barro y piedras durante una tormenta.
Ingresó hemodinámicamente compensada con 140 latidos por minuto, 16 respiraciones por minuto, presión arterial 128/69 mmHg, temperatura 36,8 ºC, saturación transcutánea de oxígeno de 90%; refería dolor en tórax y codo derecho. El examen físico evidenció escoriaciones, equimosis y un hematoma en hipocondrio y flanco derechos con dolor espontáneo y a la palpación; se estabilizó una fractura de codo derecho y se drenó un hemotórax derecho. El laboratorio mostró un hematócrito de 36% y un análisis de enzimas hepáticas, pancreáticas y orina normales. Una ecografía y una tomografía axial computada abdominal sin contraste fueron informadas como normales.
Se indicó cefalotina y profilaxis antitetánica. Pasadas 48 h de internación, el dolor en flanco derecho se hizo más intenso. Una nueva ecografía abdominal mostró un riñón normal y líquido en saco de Douglas. Una tomografía axial computada abdominal sin contraste detectó una colección perirrenal derecha, que se interpretó como hematoma; no se comprobaron lesiones en otros órganos abdominales. Un análisis de orina evidenció hematuria con 18-20 glóbulos rojos por campo de gran aumento; se decidió continuar con observación clínica. Al quinto día comenzó con fiebre de 38 ºC, indicándose cefotaxime-metronidazol. Una ecografía posterior evidenció hidronefrosis moderada de pelvis derecha con aumento de la colección perirrenal. Se repitió una tomografía axial computada abdominal con contraste endovenoso, que evidenció un urinoma ; se procedió al drenaje percutáneo de la colección.

Luego de 20 días de tratamiento, una pielografía ascendente evidenció avulsión del uréter derecho en tercio superior. Una lumbotomía exploradora comprobó un gran proceso inflamatorio perirrenal con desvascularización del uréter superior, lo cual impidió una reparación ureteral; se decidió la nefrectomía. La internación fue de 40 días y la evolución posterior favorable.
