Anamnesis
Paciente varón de 78 años, alérgico a pirazolonas y sin hábitos tóxicos. Como antecedentes familiares se encuentra padre fallecido por neoplasia de vejiga y un hermano fallecido por cáncer de pulmón.
Entres sus antecedentes personales, destancan hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 e intervención quirúrgica de ulcus duodenal en 1969 con posterior hemorragia digestiva alta, siendo necesaria la trasfusión de hemoderivados, con trasmisión de virus hepatitis C (VHC) y diagnóstico posterior de hepatitis crónica con biopsia en 1992, en seguimiento desde entonces en consultas del servicio de Digestivo. Ha realizado múltiples tratamientos con doble terapia con interferon+ribavirina en 1996 y posteriormente peginterefon alfa-2b+ribavirina en 2009 con respuesta parcial y recaída posterior. Como tratamiento habitual tomaba Omeprazol 20 mg, Amlodipino 5mg, Losartan/Hidroclorotiazida 100/25mg, Pregabalina 75mg y Lormetazepam 1mg.
Paciente asintomático desde el punta de vista clínico que seguía controles en consulta de digestivo. En la ecografía abdominal de control de noviembre de 2013, se objetivó evolución de hepatopatía crónica difusa, nódulo de 2 centímetros (cm) en segmento VI hepático indeterminado, colelitiasis y quiste renal de 12 cm en riñón derecho. Se completó el estudio mediante TAC (Tomografía Axial Computerizada) y RMN (Resonancia Magnética Nuclear) observándose lesión nodular de 28milímetros (mm) en segmento VI, hipervascular en fase arterial y lavado precoz, compatible con hepatocarcinoma (HCC) como primera posibilidad; colecistitis crónica litiasica y quiste renal derecho Bosniak tipo II.
Dado estos antecedentes, fue valorado por el servicio de Cirugía General, realizándose colecistectomía y segmentectomía hepática el 28.03.14, siendo la anatomía patológica de HCC moderadamenteo diferenciado grado II , morfología multinodular con presencia de invasión vascular e infiltración nerviosa.
En el postoperatorio presenta absceso hepático que precisa drenaje de manera percutánea y antibioterapia de amplio espectro, precisando varios ingresos. Siguió posteriormente controles en consultas de cirugía general, encontrándose asintomático.

Exploración física
ECOG-0. Peso 80 kilogramos (Kg). Talla 182 cm. Superficie Corporal 2m2. Normocoloreado, bien nutrido e hidratado. Destaca hepatomegalia de 2 traveses, y orificio fistuloso en hipocondrio derecho con salida de material seropurulento a la superficie. Sin signos de irritación peritoneal y con peristaltismo presente. Resto de exploración física sin alteraciones

Pruebas complementarias
- En RMN de control de octubre de 2014, se objetiva progresión de la enfermedad con aparición de múltiples lesiones nodulares subcentimétricas por todo el parénquima hepático afectando sobre todo a los segmentos VI, VII y VIII, en relación a HCC difuso. Persistencia de trayecto fistuloso que comunica la cavidad quirúrgica con la pared abdominal y pequeña fuga biliar. A su vez se objetiva esplenomegalia e hipertensión portal.
- Analíticamente, destaca alfafetoproteina de 105 ng/mL ( valores normales hasta 10 ng/mL,) GOT 101U/L, GPT 108 U/L y GGT 259 U/L ( valores normales hasta 40, 45 y 64 U/L respectivamente) con resto de parámetros analíticos normales.

Diagnóstico
Con el diagnóstico de recidiva irresecable de HCC sobre hígado cirrótico por VHC, es visto en primera visita de oncología médica el 30 de octubre de 2014.

Tratamiento
El paciente es candidato a recibir tratamiento vía oral con sorafenib 200 mg, un inhibidor de la tirosin-kinasa, 2 comprimidos cada 12h, iniciándose el 05 de noviembre de 2014. Durante el tratamiento ha presentado toxicidad gastrointestinal grado 1 y hematológica, sobre todo plaquetopenia grado 3, que obligó a suspensión temporal del fármaco y a su reintroducción posterior pero a mitad de dosis.

Evolución
Siguió tratamiento durante 4 meses con sorafenib y se solicitaron pruebas para ver respuesta al tramiento, objetivándose elevación progresiva de la alfafetoproteina ( 187 ng/mL) y en RMN de control de febrero de 2015, progresión de la enfermedad con aparición de nuevas lesiones nodulares subcentimétricas y crecimiento de las ya conocidas distribuidas por todo el parénquima hepático afectando sobre todo a segmentos VI y VII. A su vez, se observó crecimiento del lecho quirúrgico de tumorectomía previa ocupada por bilioma sin datos de sobreinfección.
Dado hallazgos de la RMN y ante ausencia de tratamientos activos frente al proceso neoplásico, se decició continuar con tratamiento sintomático exclusivamente. Siguió controles mensuales en consultas de oncología médica encontrándose el paciente prácticamente asintomático salvo astenia grado 1 y realizando vida activa habitual.
En nueva RMN de contol de septiembre de 2015, se objetiva disminución del volumen hepático global, a expensas sobre todo de segmentos VI y VII, junto con llamativa disminución del número y tamaño de las lesiones visualizadas en estudio previos. Las lesiones residuales son hipovasculares en el estudio dinámico sin logar identificar realces en la fase arterial, típico del hepatocarcinoma, lo que hace pensar en una regresión espontánea de la enfermedad neoplásica u origen infeccioso/inflamatorio de las lesiones previas.
Ante dichos hallazgos, continuó controles realizándose otra RMN en enero del 2016 en la que se seguían sin identificar focos de realce patológico en fase arterial sospechosos de hepatocarcinoma y analíticamente la alfaproteina descendió progresivamente hasta encontrarse en límites normales ( 4,3 ng/mL). El paciente, a su vez, ha seguido controles por parte del servicio de digestivo, que tras no objetivar imágenes sospechosas de hepatocarcinoma en las pruebas de imagen, solicitó en enero de 2016 una combinación de tres fármacos antivirales ( ombitasvir 12,5mg/paritaprevir 75mg/ritonavir 50 mg) junto con dasabuvir 250 mg y ribavitina siendo aprobados e iniciándose en abril de 2016, con buena tolerancia salvo astenia grado 1 como efecto secundario. Analíticamente se ha objetivado descenso progresivo de la carga viral del VHC desde el inicio de dichos tratamientos.
Por otra parte, ha seguido controles por parte de cirugía general por presentar eventración epigástrica reductible, estando pendiente de realización de eventroplastia y drenaje del absceso si es posible, que se llevará a cabo una vez finalice tratamiento antiviral, previsto para julio de 2016. Posteriormente se citará nuevamente en consultas de oncología médica para continuar seguimiento.