Un varón de 39 años, no fumador, originario de Perú, residente en España en los últimos 8 años, sin antecedentes médicos de interés presentaba 2 semanas antes de su ingreso en nuestro Servicio un cuadro de tumefacción dolorosa de color violáceo en el dorso del miembro inferior izquierdo que progresó a la cara anterior de la pierna tras un traumatismo mínimo en la zona. La lesión no mejoró a pesar de tratamiento antibiótico y antiinflamatorio. Una semana después comenzó con los mismos síntomas en el miembro inferior derecho, añadiéndose fiebre termometrada de hasta 39oC. En la exploración el paciente se encontraba afebril, no se palpaban adenopatías, la auscultación pulmonar y cardíaca eran normales, en el abdomen no se apreciaban datos de interés. En la exploración de las extremidades inferiores destacaba un eritema y edema de borde no definido en cara anterior y lateral de ambos miembros hasta las rodillas, más evidente en el izquierdo, doloroso a la presión y sin inflamación articular.
En la analítica se observaba una leucocitosis de 21.000 / ml con neutrofilia y linfopenia, velocidad de sedimentación: 67 mm / h, proteína C reactiva: 24,48 mg / dl y aumento de los reactantes de fase aguda. La radiografía postero-anterior de tórax revelaba una lesión nodular de 2,2 cm de diámetro en hilio izquierdo, sugestiva de adenopatía hiliar. Los hemocultivos y urocultivos fueron negativos, la serología a virus de Hepatitis A, B y C, borrelia, rickettsia conorii, coxiella, virus de Epstein Barr, y citomegalovirus no aportaba datos concordantes con infección aguda. Los BAAR y cultivos de esputo en medios habituales y el Mantoux fueron negativos. Se realizó un TC toraco-abdomino-pélvico en el que se pusieron de manifiesto adenopatías mediastínicas de tamaño significativo a nivel paratraqueal derecho, pretraqueal y perivascular e hiliar bilateral de naturaleza indeterminada. Adyacente a la cúpula diafragmática y a nivel de los segmentos basales del LII, se observó una imagen pseudonodular de unos 2,2 cm de diámetro anteroposterior, de aspecto inflamatorio, sin poderse descartar otras posibilidades. Ambas cisuras mayores presentaban aspecto engrosado con pequeña cuña de líquido en el lado derecho.

Se realizó una fibroboncoscopia con toma de broncoaspirado (BAS), lavado broncoalveolar (LBA), biopsia bronquial y transbronquial. El LBA revelo una celularidad de predominio linfocitario con un cociente CD4/CD8 > 3,5 y la biopsia bronquial y transbronquial reveló un epitelio respiratorio maduro, con glándulas mucosas y acúmulos linfoides aislados en la lámina propia. No se encontraron elementos granulomatosos ni sugerentes de malignidad. Se realizó una mediastinoscopia con biopsia de una adenopatía paratraqueal derecha que mostró un glanglio linfático ocupado en su mayor parte por granulomas de tipo sarcoideo, pequeños y coalescentes, con densa corona linfocitaria y sin necrosis central, no objetivándose estructuras bacilares, compatible con linfadenitis granulomatosa, sarcoidosis. Se tomó una muestra de piel, cuya histología mostró un nódulo inflamatorio en tejido celular subcutáneo constituido por histiocitos, algunos con aspecto epitelioide, polimorfonucleares, neutrófilos y linfocitos aislados, compatible con eritema nodoso. La espirometría y la difusión pulmonar fueron normales así como el fondo de ojo.
Ante los hallazgos clínicos y la biopsia compatible con granuloma sarcoideo se instauró tratamiento con corticoides.

