Un soldado de 25 años de edad y sin antecedentes de interés fue evacuado al ROLE 1 de la base Miguel de Cervantes desde una posición cercana tras sufrir dos picaduras de escorpión, localizadas en la pierna derecha, menos de dos horas antes de su llegada. La primera estaba localizada en la región anterior del tercio medio tibial. La segunda, prácticamente indetectable, se hallaba a la misma altura en la región posterior. El paciente refirió dolor como única manifestación, más acentuado en la segunda picadura. Durante la asistencia inicial, el paciente presentó valores de presión arterial (PA) de 130/ 60, una frecuencia cardíaca de 62 latidos por minuto, una saturación de oxígeno inicial del 96% y una temperatura de 36oC. El electrocardiograma era normal y no se objetivaron otras manifestaciones sistémicas.

Se inició el tratamiento con 2 gramos de dipirona intravenosa y la vacuna antitetánica. El tratamiento local incluyó una exhaustiva irrigación con povidona diluida para su limpieza. Tras la aparición de una reacción edematosa localizada en la pierna derecha se administró una dosis única de corticoterapia intravenosa. Durante el ingreso la PA se mantuvo entre 100 y 130 (sistólica) y 55 y 70 (diastólica). La temperatura corporal nunca superó los 36´5oC.
El paciente abandonó el ROLE 1 24 horas después de su ingreso sin requerir ningún tipo de medicación (sólo analgesia convencional a demanda). Las heridas cicatrizaron sin incidencias.
El ejemplar fue capturado en el mismo lugar donde se produjo la picadura. Se trataba de un escorpión de la familia Buthidae, muy común en Líbano, aunque no se pudo precisar la especie.

