Presentamos el caso de una mujer de 62 años que en 2003 debuta con un síndrome de Sjögren y síndrome de Raynaud secundario. A lo largo de los meses siguientes la paciente fue desarrollando dolores articulares, por lo que fue valorada por Reumatología, quienes diagnosticaron a la paciente de artritis reumatoide (AR) seronegativa, manteniendo los diagnósticos previos. La paciente fue tratada con metotrexato 7,5 mg semanales y ácido fólico, con control de la enfermedad, y que tomó durante 8 años.
Recientemente, la paciente acudió a nuestra consulta de Atención Primaria por una tumoración axilar móvil, dolorosa, de 3x4 cm descubierta de forma casual. La paciente no presentaba sintomatología sistémica. A la exploración física presentó adenopatías laterocervicales móviles <1 cm, no evidenciándose visceromegalias ni otras adenopatías. El resto de exploración física fue normal. Inicialmente se trató con ibuprofeno y amoxicilina/ácido clavulánico por sospecha de proceso infeccioso. Tras 2 semanas no se observó ningún cambio en la tumoración axilar.
Ante la persistencia de la adenopatía se realizó una punción-aspiración con aguja fina (PAAF) de la tumoración axilar. El resultado fue sugestivo de linfadenopatía de patrón reactivo sin poder descartar proceso linfoproliferativo de bajo grado. La paciente fue vista por Hematología, los cuales, con el fin de realizar el estudio de extensión de un proceso neoplásico, realizaron una tomografía axial computerizada de cuerpo entero. El resultado de la imagen reveló un conglomerado adenopático axilar derecho. La biopsia del conglomerado adenopático describió una arquitectura completamente sustituida por una proliferación tumoral linfoide que adopta un 70 % patrón difuso y un 30 % un patrón nodular. Para completar el estudio se realizó una biopsia de médula ósea, donde se observó infiltración paratrabecular e intersticial por linfoma. El estudio de inmunohistoquímica de las células tumorales reveló una expresión positiva para CD20, CD10, BCL2 y BCL6, y el índice de proliferación Ki 67 fue de un 40 %. Se completó el estudio con la serología para el virus de Epstein-Barr (VEB), la cual fue positiva (IgG positivo e IgM negativo).

Como conclusión, la paciente fue diagnosticada de Linfoma no Hodgkin B centrofolicular grado I-II/III con un 70 % de áreas difusas y un 30 % de áreas nodulares.
Dado que la paciente había sido tratada durante 8 años con metotrexato, y conociendo la relación entre el uso de metotrexato y a la aparición de linfomas, se suspendió el metotrexato y se trató con quimioterapia: ciclofosfamida, vincristina, prednisona y rituximab (R-CVP).
Progresivamente se observó la desaparición del conglomerado adenopático axilar y curación de su linfoma. En el momento actual el tratamiento reumatológico se realiza con rituximab, con buen control de su sintomatología.

