Varón de 61 años que es remitido a nuestro servicio con una tumoración lingual asintomática de varias semanas de evolución. La exploración física mostró una masa lingual no ulcerada, no dolorosa, y dura que ocupaba la porción anterior derecha de la lengua, sin cruzar la línea media. El paciente no presentaba trastornos funcionales y la exploración cervical era anodina. La RM inicial mostró una lesión submucosa de la porción anterior de la lengua libre derecha, que medía unos 3 cm de diámetro. La PAAF sugirió un diagnóstico de tumor glómico benigno.

El paciente fue intervenido bajo anestesia general (en octubre 1992), practicándose la resección en bloque de la lesion, con importantes medidas hemostásicas. No fue necesario emplear técnicas reconstructivas complejas, y el curso postoperatorio transcurrió sin problemas. El informe AP indicó una lesión compuesta por estructuras vasculares con células prominentes distribuidas en forma de nódulos separados por bandas escleróticas. Se identificaron numerosos elementos vasculares de endotelio fino, sin atipias celulares ni mitosis, con un diágnostico final de tumor glómico.
El paciente fue controlado ambulatoriamente en un régimen de visitas anuales, sin signos de recurrencia. Siete años después de la primera intervención, el paciente se presentó con una nueva tumoración lingual, en este caso asociada a dolor en la sínfisis mandibular. La exploración mostró una lesion que cruzaba la línea media y afectaba al suelo de boca, con anquiloglosia. Se observó una importante movilidad en el sector anterior de la mandíbula, con dolor intenso en respuesta a la movilización dental. La ortopantomografía mostró una lesion lítica entre el primer premolar derecho y el segundo molar izquierdo, junto con una fractura patológica interincisal 

La RM mostró una lesion infiltrante de características vasculares de 7x4,5cms que afectaba hemilengua derecha, sector anterior de hemilengua izquierda, suelo de boca, espacio submaxilar derecho, sínfisis mandibular, y tejidos blandos submentales, con infiltración de musculatura La mitad derecha del paladar blando mostraba una tumoración de las mismas características sin conexión anatómica aparentes entre ellas.

Antes de la cirugía se efectuó una arteriografía que mostró una impotante hipertrofia de ambas ramas submentales de las arterias faciales, e hipertrofia de las arterias alveolares inferiores, que conformaban una importante lesion expansiva vascular. Se decidió embolizar la lesion para asegurar el control vascular. Se practicó una traqueostomía previa para evitar la posible obstrucción de la vía aérea secundaria a una tumefacción facial post embolización. Se realizaron diferentes sesiones de embolización que no permitieron controlar la evolución de la lesion.

Ante la imposibilidad de un tratamiento combinado de embolización-cirugía se decidió administrar radioterapia paliativa, con el fín de controlar el tamaño de la lesión. Durante este periodo el paciente sufrió multiples episodios de sangrado menor que cedieron con medidas hemostásicas locales. El dolor se controló con analgesia oral, y el paciente presentó importantes transtornos para el habla y la deglución.
