Se presenta el caso clínico de una niña de siete años de edad, sin antecedentes familiares de interés, salvo un caso de liquen plano cutáneo en el padre años antes. No hay antecedentes personales de interés, salvo estreñimiento funcional y dermatitis atópica leve. Consulta por lesiones ungueales (piqueteado, líneas transversales, descamación y uñas quebradizas) en algunas uñas de manos y pies, de varios meses de evolución. Sin traumatismo referido. No tiene hábito de chupeteado de dedos. No hay otras lesiones cutáneas ni mucosas. No presenta otra clínica asociada. Refiere una dieta variada, aunque algo deficitaria en frutas.

Exploración clínica normal, salvo por las lesiones ungueales descritas; peso y talla en percentil 50-75.
Se inició tratamiento con un polivitamínico ante la sospecha de déficit vitamínico, pero tras dos meses seguían las lesiones sin cambios.
El piqueteado ungueal nos hacía sospechar varias enfermedades como diagnóstico diferencial (eccema, psoriasis ungueal, liquen plano ungueal y alopecia areata), por lo que fue remitida a Dermatología para valoración. Fue diagnosticada inicialmente de sospecha de dermatitis de contacto o lesiones secundarias a atopia. Se descartaron alergias, inclusive a metales pesados y níquel.
Ante la ausencia de contacto con materiales o productos que le pudiesen causar dermatitis localizada en el lecho ungueal, la ausencia de lesiones de atopia en el momento de la consulta y la persistencia de las lesiones, se realizó estudio analítico para completar el estudio. Se analizó el metabolismo férrico, así como otros posibles déficits nutricionales (zinc, 1-25 hidroxi-colecalciferol, vitaminas B12 y B6), tirotropina (TSH) y tiroxina (T4), resultando todos normales. Se solicitaron también parámetros de autoinmunidad ante la posibilidad de psoriasis ungueal, siendo negativos el factor reumatoide y los anticuerpos antinucleares.
Ante la normalidad de los resultados analíticos y la persistencia de las lesiones, que hacían sospechar como posibilidades diagnósticas la psoriasis ungueal, sin poder descartar un liquen plano ungueal, o lesiones de eccema ungueal, se inició tratamiento con tazaroteno tópico (un derivado de vitamina A) sobre la lámina ungueal durante tres meses. Evolucionó favorablemente, normalizándose las lesiones ungueales.
