Niño de dos años y seis meses de edad, previamente sano y correctamente vacunado, excepto de varicela.
Tuvo escarlatina seis días antes de la aparición del exantema. Al quinto día persiste fiebre alta y presenta edema en el pie y el tobillo izquierdos. Es diagnosticado de celulitis de tobillo y tratado ambulatoriamente con amoxicilina-clavulánico oral en dosis de 80 mg/kg/día (de amoxicilina). A las 48 horas aumenta la tumefacción, por lo que se decide su ingreso.
En la exploración presenta buen estado general, con múltiples lesiones de varicela de predominio pustuloso, dolor, tumefacción, edema importante en el pie y el tobillo izquierdos y placa eritematosa en la planta del pie. No realiza deambulación autónoma. El resto de la exploración física está dentro de la normalidad.
El control analítico muestra 13 600 leucocitos/mm3 (68,3% neutrófilos); hemoglobina, 10,7 g/dl; hematocrito, 31,1%; plaquetas, 374 000/mm3, y velocidad de sedimentación globular (VSG), 116. Hemocultivo negativo.
Se trata con amoxicilina/clavulánico intravenoso (IV), pero al cuarto día presenta un empeoramiento de la tumefacción. Se le realiza una radiografía del miembro inferior que muestra un aumento de partes blandas, y una ecografía que muestra un músculo gemelo interno con hipoecogenicidad y tumefacción con pérdida de patrón fibroadiposo, que refleja edema e infiltración de tejido graso compatible con piomiositis. No hay constancia de absceso susceptible de drenaje.
Se instaura tratamiento antibiótico con cefotaxima y cloxacilina, pero al ser la evolución clínica, analítica y ecográfica desfavorable, se decide un cambio de pauta por clindamicina y vancomicina IV con posterior disminución de la VSG y ecografía sin alteraciones significativas. Al alta realizaba deambulación autónoma y no presentaba secuelas funcionales.

