Lactante de 46 días de edad, fruto de un embarazo a término, de peso adecuado para su edad gestacional. Embarazo de riesgo y controlado por antecedente de lupus eritematoso sistémico (LES) materno en tratamiento con cloroquina, siendo negativos los marcadores maternos para LES en el momento de la concepción; exámenes de rutina normales.
El lactante consulta en las urgencias de un hospital por vómitos en dos ocasiones, mientras estaba con lactancia mixta, al 41.º día de vida consulta de nuevo por este motivo, realizándose una analítica en la que presentó 9.220 leucocitos con 11,9% de eosinófilos, hemograma, sedimento de orina y urocultivo negativos. Ante la presencia de eosinofilia en la analítica y con clínica de vómitos se le diagnostica intolerancia a proteínas de leche de vaca, por lo que se es remitido al especialista de Alergología. Con 46 días de vida el paciente acude a consulta con máculas anulares, policíclicas, localizadas en cabeza y zona anterior del tronco y pubis. Ante la duda diagnóstica de afectación lúpica o bien posible reacción adversa medicamentosa por cloroquina, tratamiento para el LES materno, es remitido al hospital de referencia donde se le cita para biopsia de las lesiones y analítica.

La biopsia realizada en región suprapúbica, junto con los resultados analíticos de anticuerpos anti-La y anti-Ro positivos confirman el diagnóstico en nuestro caso.
El ECG fue normal, descartándose la afectación cardíaca.
El hemograma presentaba una anemia de tipo ferropénica, y en la fórmula leucocitaria destacaba una neutropenia.
Al momento del diagnóstico se le indicó al paciente fotoprotección; metilprednisolona oral, con protección gástrica por el antecedente de vómitos; y sulfato ferroso para corregir su anemia.
A los 2 meses y medio de vida las lesiones habían remitido, suspendiéndose el tratamiento corticoideo a los 3 meses y medio.
A los 5 meses se habían negativizado los anticuerpos lúpicos maternos en el niño y había desaparecido la neutropenia, persistiendo la anemia.

