Durante unas obras de rehabilitación de un domicilio se encontraron, al extraer una bañera, unos restos óseos humanos en la base de la misma. La investigación policial orientó la posibilidad de que éstos pertenecieran a una joven desaparecida seis años antes.
Los restos esqueléticos fueron remitidos al Servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal de Catalunya, para su identificación así como determinación de la causa y circunstancias de la muerte.
El material remitido puede consultarse en la Tabla 1.

Todos los restos eran humanos, estaban desarticulados y sin restos de partes blandas. Desde un punto de vista macroscópico-morfométrico parecían pertenecer a un mismo individuo, extremo que se corroboró con posterioridad mediante el estudio del ADN.
Uno de los segmentos de fémur correspondía al tercio distal posterior, medía 48 x 13 x 18 mm, tenía un aspecto marmóreo y compacto, de color amarillento, la cortical era gruesa, con pérdida de parte de la zona endosteal y medular. Los bordes lateral y superior izquierdos así como el lateral derecho eran más irregulares y rugosos con la superficie biselada. En uno de los bordes se insinuaba en el examen externo y se confirmó durante la exploración del mismo con lupa estereoscópica, una superficie de sección dentada, siendo difícil la evaluación de las paredes de la misma debido a la pérdida de masa endosteal. En la cortical se encontraron múltiples lesiones incisas poco profundas que seguían un trayecto oblicuo ascendente de lateral a medial, y en algunas zonas éstas cambiaban de sentido. En la zona lateral externa de la cortical, existía un defecto en la superficie ósea en disposición que recordaba un cepillo, con estriaciones superficiales de 2 mm de anchura que eliminaban los relieves óseos.

El resto de fragmentos óseos tenían un aspecto grisáceo con estriaciones paralelas y transversales en la cortical y ennegrecimiento de la zona medular ennegrecida y no mostraban otras alteraciones.

El estudio del ADN realizado en el resto óseo menos quemado confirmó la identidad de la mujer joven desaparecida años antes. Durante las declaraciones del presunto homicida mencionó que había consumido drogas con la joven y que ésta murió como consecuencia de una reacción adversa a las mismas. Explicó además que a él le dio vergüenza admitir este hecho ya que ambos tenían una relación familiar al ser tío y sobrina. Relató también que había incinerado el cuerpo al aire libre y esparcido los restos con una manguera pero no mencionó haber ocultado parte de los restos óseos debajo de la bañera.

