Durante el mes de septiembre de 2011 en el pueblo de Seròs (Lleida) se excavó un enterramiento doble en fosa simple correspondiente a la inhumación primaria simultánea de dos individuos. Los esqueletos estaban articulados en decúbito supino, uno de ellos parcialmente por encima del otro. La posición de los restos esqueléticos seguía la irregularidad de la fosa, encontrándose a un nivel inferior la cintura pélvica y las costillas, mientras que las extremidades superiores e inferiores de ambos individuos quedaban ligeramente más elevadas que el resto de su cuerpo. El material balístico asociado con los restos óseos, así como las características de la inhumación permitieron la orientación del contexto bélico de la Guerra Civil Española (1936-1939).

El estudio antropológico de los restos indicó que estos esqueletos pertenecían a dos varones de entre 22-25 y 25-29 años1. En los dos casos se observaron lesiones perimortales por proyectil de arma de fuego como causa de muerte. El individuo de más edad presentaba lesiones craneales consistentes en un orificio de entrada en el cóndilo occipital derecho (con un diámetro mínimo de 10 mm) y un orificio de salida en el parietal derecho 2.

Durante el examen del resto del esqueleto en el laboratorio destacó una lesión a nivel de L5. Macroscópica y radiológicamente se observó un foco destructivo en el borde antero-superior de la quinta vértebra lumbar que se corresponde con el clásico signo de Pedro Pons, compatible con una espondilitis brucelar. No se apreció afectación a nivel sacro-ilíaco. La presencia del signo de Pedro Pons indica que este individuo padecía brucelosis desde, como mínimo, tres semanas antes de su muerte.

