En Noviembre de 2001 se hallaron los cadáveres de un hombre y una mujer, en avanzado estado de descomposición, situados en el interior de una finca rústica ubicada en un descampado al este de la localidad de Fuenlabrada, coordenadas UTM X: 435399.67, Y:4459644.78, Huso 30, en la zona sur de la Comunidad Autónoma de Madrid.

En el interior de la finca estaba la parte construida para vivienda y su prolongación habilitada con tejado para garaje. La zona destinada a vivienda era de unos seis metros de largo por tres de ancho y disponía de una puerta metálica. Franqueada la puerta había una habitación que no tenía ventana y un tubo dispuesto en la salida de gases de calderas que se encontraba obturado intencionadamente. A la derecha de esta habitación había otra dependencia de dimensiones similares con una ventana con un pequeño cristal fracturado.
Al abrir la puerta metálica de acceso a la vivienda, en la habitación principal, se encontraron en el suelo dos cadáveres tendidos decúbito prono en fase de descomposición activa. Uno de los cadáveres correspondía a un varón que presentaba la parte expuesta al aire, es decir, la espalda, momificada. En la mano izquierda faltaba todo el tejido conjuntivo y epidermis de las falanges distales, a excepción del dedo pulgar. El otro cadáver era el de una mujer a la que faltaban partes musculares. Se observó una gran cantidad de insectos en distintos estadíos de desarrollo, tanto en los cadáveres como a su alrededor lo que, probablemente, contribuyó a la destrucción de masa muscular y partes blandas de los mismos.

Aunque el lugar estaba cerrado, impidiendo la colonización de los artrópodos de interés forense, podrían haber accedido al recurso trófico a través de cualquier pequeño orificio abierto, como el cristal fracturado de la ventana de una de las habitaciones de la citada vivienda.
Hay que destacar que uno de los cadáveres, el más cercano a la puerta, tenía junto a su brazo izquierdo un bidón metálico de unos 25 litros, caído, en cuyo interior se encontró carbón vegetal procedente de fuego o brasas de madera. En este sentido, unos conocidos de los fallecidos, que habían estado conviviendo con ellos durante un tiempo, declararon que cuando hacían fuego metían las ascuas en una lata para calentarse y no abrían para ventilar, impidiendo de esa manera el acceso a los roedores. En una ocasión, la pareja salió mareada a causa de la inhalación de monóxido de carbono.
 
Material y método
RECOGIDA DE EVIDENCIAS
Durante la práctica de la Inspección Ocular Técnico Policial, realizada por expertos del Grupo de Policía Científica de esa localidad, se recogieron las muestras de insectos que se detallan a continuación, algunos vivos, que fueron fotografiados, etiquetados y conservados "in situ" conforme al protocolo adoptado por la Comisaría General de Policía Científica siguiendo el criterio de Lord & Burger (1983) [10]. Se tomaron de la zona donde se encontraba la cabeza del varón y de la mujer respectivamente, y de entre las cabezas de los dos cadáveres, puparios de diptero, de distinto tamaño y morfología, algunos de ellos abiertos. De entre los restos viscosos situados debajo y alrededor de los fallecidos, se recogieron larvas, puparios y adultos muy fragmentados de díptero, larvas, élitros, exuvias y adultos de coleóptero.
Del techo, cerca de la arista formada por las paredes de la vivienda, se tomaron artrópodos correspondientes a arácnidos.
Los imagos muertos y puparios abiertos se metieron inmediatamente en frascos de vidrio con alcohol rebajado al 70%. Se tomaron muestras representativas de estadíos inmaduros correspondientes a larvas, mediante el empleo de pinzas y pinceles entomológicos. Al disponer de gran cantidad de muestra, una parte de las larvas se mantuvo viva. Los ejemplares se introdujeron en cajas de plástico con un sustrato de papel celulosa para poder ser criados en el laboratorio hasta la emergencia del adulto. Esta misma operación se realizó con los puparios cerrados.
La otra parte de muestra correspondiente a larvas se escaldó durante 2 minutos y se pasó inmediatamente a frasco con alcohol rebajado al 70%. Esta operación resulta ser muy importante para evitar la retracción del tejido larvario y el oscurecimiento de los ejemplares.
Seguidamente, fueron precintados y remitidos el mismo día, junto con el "Acta de Recogida de Muestras", copia del "Acta de Inspección Ocular Técnico Policial" y reportaje fotográfico del lugar de los hechos, al Laboratorio de Entomología Forense de la Sección de Antropología para su estudio y estimación del IPM. Todos estos requisitos son de obligado cumplimiento para asegurar la cadena de custodia de las muestras.
Es preciso destacar que la identidad de los fallecidos se realizó mediante regeneración del tejido dactilar de los pulpejos de los dedos extraídos en la autopsia, por lo tanto, no fue necesario realizar ningún estudio antropológico o de ADN.
TRATAMIENTO DE MUESTRAS EN EL LABORATORIO
En el laboratorio, las muestras correspondientes a puparios y larvas de dípteros que estaban vivas fueron criadas en condiciones estandarizadas, en cámara de cultivo, marca Heraeus, modelo B-12, hasta obtener el adulto.
Además, las larvas de dípteros que se recibieron muertas fueron montadas en preparaciones microscópicas y se realizó el estudio morfológico de las estructuras presentes en el segmento anal y parte anterior de las mismas.
A posteriori, se procedió a la identificación de los insectos, etiquetado y almacenaje. Todos ellos se conservaron adecuadamente conforme a protocolo estandarizado [11]. Es preciso señalar que la identificación específica de los imagos (Diptera: Muscidae) fue realizada por el Dr. Adrian Pont(1), y la de los arácnidos por el Dr. Antonio Melic(2).
 
Resultados
El estudio realizado en el Laboratorio de Entomología Forense permitió obtener los siguientes datos acerca de la sucesión de insectos:
• Larvas, puparios abiertos, vacíos de contenido y algunos cerrados (Diptera: Muscidae). Es preciso señalar, que esta muestra es la que contenía el número más elevado de ejemplares.

• Adultos muy fragmentados y deteriorados (6 machos y 2 hembras) de la especie Hydrotaea capensis (Wiedemann, 1818) (Diptera: Muscidae), antes denominada Ophyra capensis.

• Puparios, abiertos y vacíos de contenido (Diptera: Fanniidae).
• Dos puparios cerrados de Diptera de la familia Calliphoridae.
• Puparios abiertos y vacíos de contenido (Diptera: Phoridae).
• Dos arañas (hembras) de la especie Steatoda triangulosa (Walckenaer, 1802).
• Larvas oligópodas de Coleoptera, Familia Cleridae.
• Élitros e imagos completos de la especie Necrobia rufipes (De Geer, 1775) (Coleoptera: Cleridae).
• Exuvias correspondientes a larvas de Derméstidos, además de un imago de la especie Dermestes frischi (Dermestinus) Kugelann 1792 (Coleoptera: Dermestidae).
• Un imago de la especie Carcinops (Carcinops) pumilio Erichson, 1834 (Coleoptera: Histeridae).
 
Dirección para correspondencia: A. M. García-Rojo. E-mail: ana.garcia@dgp.mir.es. Teléfono: 91 582 83 66; Fax: 91 300 35 21
Fecha de recepción: 4.FEB.09 Fecha de aceptación: 28.MAY.09

