Mujer de 47 años de edad, con DPC desde los 34 años de edad, por fractura sacro-coxígea. Con dolor irritativo a este mismo nivel, fue sometida a una coxigectomía por parte de ortopedia para manejo algológico. Paciente refería dolor neuropático (quemante, parestesias y descargas eléctricas) en genital externo, de intensidad severa (EVA 8/10) posterior al procedimiento quirúrgico. En la unidad, como primera medida tras 13 años de dolor, se utilizaron neuromoduladores orales: pregabalina (150 mg/12 horas), amitriptilina (25 mg/cada noche) y tramadol (200 mg/12 horas). Por falta de alivio del dolor, siguiendo el protocolo, se efectúa CENPP en junio del 2006. Se reportó un Oswestry inicial con limitación funcional discapacitante (34 puntos equivalente a un 68 % de discapacidad). Una entrevista psicológica con presencia de depresión y ansiedad moderada, que no contraindicaron el implante. Se programó a la paciente para su NERSR en quirófano de hemodinamia, mediante control fluroscópico, monitorización estándar y con asepsia absoluta; se procedió al abordaje retrógrado del espacio epidural, entrando a nivel de L3-L4 interlaminar, descendiendo los electrodos por línea media hasta S2-S4. Tras un periodo de prueba de 5 días de duración en que se registró alivio del dolor satisfactorio para la paciente [EVA 2-3/10, Oswestry con limitación funcional moderada (20 puntos equivalente a un 40 % de discapacidad)] por lo que se procedió a la implantación NERSR, en un bolsillo lumbar, sin complicaciones. Un mes después del tratamiento, la paciente se encontraba libre de dolor en territorio perineal. En la actualidad, la paciente presenta EVA 2/10, en tratamiento con pregaballina 75 mg al día. Presenta en su valoración actual del estado psico-emocional una depresión leve y ansiedad moderada, según el cuestionario depresión de Beck y el de salud de Goldberg.

