Hombre de 57 años, remitido desde el Servicio de Urgencias por dolor en pelvis. Refería como antecedentes personales: insuficiencia suprarrenal con sospecha de hipoaldosteronismo, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en tratamiento con broncodilatadores. Tras múltiples resecciones transuretrales por adenocarcinoma vesical, se le practicó una prostatocistectomía más nefrectomía izquierda con derivación tipo Bricker por adenocarcinoma de próstata, carcinoma vesical infiltrante y anulación pielonefrótica izquierda. Posteriormente al cabo de 6 semanas se realizó drenaje mediante punción percutánea de absceso pelviano post-quirúrgico.
Aproximadamente al año de la intervención quirúrgica, el paciente comenzó con elevaciones importantes del PSA de 858,59 ng.ml-1, se instauró bloqueo hormonal con antiandrógenos, que no fueron efectivos. Clínicamente presentaba astenia, anorexia, objetivándose una elevación de la fosfatasa alcalina de 1.404 U.L-1, descenso en el hematocrito (28,1%) y hemoglobina (9,3 g.dl-1), se inició tratamiento con eritropoyetina más hierro. En la tomografía axial computerizada (TAC) abdomino-pélvica, se observaba afectación linfoadenopática retroperitoneal de carácter metastásico, así como metástasis óseas osteoblásticas que afectaban a la columna lumbosacra y estructuras pélvicas. Se efectuó nuevo control al cabo de tres meses con hallazgos similares, llamaba la atención la importante esclerosis existente en todos los cuerpos vertebrales dorsales y primeros lumbares así como en todas las costillas, compatible con metástasis blásticas.
El motivo de consulta a nuestra Unidad del Dolor fue la existencia de dolor en pelvis, la región lumbar, ambas caderas, región inguinal derecha y en la extremidad inferior derecha con sensación de pérdida de fuerza. El dolor era continuo, con intensidad del dolor por el EVA de 8/10, con dificultad para conciliar el sueño, aumentaba con la movilización y asociaba parestesias por ambas extremidades. En la exploración se observó una ligera paresia en la extremidad inferior derecha de grado leve (4/5) en la escala de balance muscular. Se solicitó un gammagrafía ósea hallándose una importante diseminación metastásica en calota, escápula derecha, ambos hombros, húmero, parrilla costal, pelvis, ambos fémures y tibias.

Se inició el tratamiento con amitriptilina 25 mg.24 h-1, sulfato de morfina de liberación controlada 15 mg.12 h-1, acetil salicilato de lisisna 1800 mg.8 h-1, omeprazol 20 mg.24 h-1, lactulosa 10 g.8 h-1 y metamizol de analgésico de rescate. En la visita sucesiva se apreció un mal control del dolor a pesar del tratamiento analgésico. Se aumentó el sulfato de morfina 30 mg.8 h-1, iniciándose pauta con dexametasona y se remitió al Servicio de Medicina Nuclear para valorar tratamiento paliativo con Sm-153 Lexidronam (Quadramet®). El paciente presentaba anemia en la analítica previa al tratamiento. Se administró una dosis paliativa de 80 mCi de Sm-153.
Al cabo de una semana, el dolor de la región lumbar y de la pelvis habían desaparecido en 48 horas, persistiendo en el fémur derecho. El EVA era de 5/10 y había mejorado la deambulación. Se decidió mantener el mismo tratamiento analgésico excepto la dexametasona que se retiró. Transcurridas 4 semanas del Sm-153, el paciente se encontraba asintomático con EVA de 1/10, en la analítica de control se apreciaba leucopenia (3.000/mm3) y plaquetopenia (121.000/mm3), sin repercusiones clínicas. Los opiáceos y los AINE fueron retirados progresivamente, permaneciendo el paciente con amitriptilina 25 mg.24 h-1 y metamizol a demanda. La mejoría clínica se mantuvo al cabo de las 8 semanas y la analítica se normalizó.
