Varón de 59 años al que se le realiza en marzo de 2010 hemilaringuectomía derecha por carcinoma epidermoide en cuerda vocal derecha. Dos años después se realiza un vaciamiento cervical funcional ganglionar derecho por metástasis. En el acto quirúrgico se observa la salida de secreción linfática que se repara mediante ligadura del conducto linfático. Tras la cirugía el paciente ingresa en la Unidad de Hospitalización de Otorrinolaringología.
Una vez ingresado se detecta en la botella del redón 0,05 l de líquido opalescente y se le retira el redón para colocar el drenaje de tejadillo. A las 48 y 72 horas de la intervención se recoge en la bolsa de drenaje 0,48 y 0,62 l, respectivamente, a pesar del vendaje compresivo, posicionamiento del paciente a 45o y modificaciones nutricionales.
Una semana después de la intervención se comienza la administración de NPT y el drenaje de linfa recogido es de 0,45 l. Durante la semana 2, el drenaje desciende a 0,23 l. Sin embargo, se produce un empeoramiento y el drenaje alcanza un máximo de 0,6 l. Ante la mala evolución del paciente, el Servicio de Otorrinolaringología decide consultar al Servicio de Farmacia la administración de somatostatina y/o doxiciclina.
En la literatura científica hay varios casos publicados sobre el uso de somatostatina (o análogos) o doxiciclina en pacientes con linforragia cervical secundaria a un procedimiento quirúrgico. En casos publicados como el de Co kun et al.4 los autores posicionan somatostatina y sus análogos en el mismo lugar terapéutico; por ello desde el Servicio de Farmacia Hospitalaria se propone la utilización de octreótida.
El paciente comienza tratamiento con doxiciclina y octreótida de forma concomitante; 0,4 g de doxiciclina al día mediante infiltración local, y 0,0001 g de octreótida cada 8 horas por vía subcutánea. A las 24 h del inicio del tratamiento, el volumen de drenaje desciende a 0,16 l, aunque vuelve a aumentar a 0,39 l al día siguiente. El volumen de drenaje desciende, por lo que se retira el drenaje de tejadillo y se suspende tratamiento con doxiciclina, manteniendo tratamiento con octreótida.
El paciente continúa con NPT, con seguimiento por el Servicio de Endocrinología y por el Servicio de Nutrición y Dietética. Asimismo, continúa con vendaje compresivo, que permanece limpio. Dada la buena evolución del paciente, se suspende la cirugía reparadora prevista.
A los 5 días de suspender el tratamiento con doxiciclina y retirar el drenaje de tejadillo, se evidencia inflamación e induración en el cuello, aunque sin molestias aparentes. Tras observar al paciente durante 2 días, con pérdidas de linfa aproximadas de 0,1 l diarios, se decide reiniciar tratamiento con doxiciclina, aunque esta vez 0,3 g al día. El tratamiento con octreótida se mantiene, aunque se modifica la frecuencia de administración a 2 veces al día.
El líquido extraído se mantiene en 0,06 l diarios durante una semana. Al verificar que la linforragia no remite, se suspende el tratamiento con doxiciclina y se prescribe una pauta descendente para octreótida, para acabar interviniendo quirúrgicamente al paciente a la semana de haber suspendido octreótida, mediante cervicotomía y colgajos pectorales.

