Historia. Niña de 6 años de edad valorada en la consulta por presentar una marcha en Steppage debido a una parálisis del nervio CPE izquierdo. La paciente no presentaba antecedentes médicos de interés ni historia familiar de trastornos neurológicos. La sintomatología había comenzado cuatro meses atrás con déficit motor distal progresivo de la extremidad inferior izquierda, asociado a dolor en la cara lateral de la pierna izquierda y el pie. No hubo antecedentes traumáticos en la extremidad, de acuerdo al interrogatorio realizado a la paciente y su familia. El examen físico reveló una marcha en Steppage, debida a una paresia grave para la flexión dorsal del pie y de los dedos del pie izquierdo, apreciándose además una atrofia leve de la musculatura de la pierna. En la cara lateral de la pierna izquierda, a nivel del cuello del peroné, se apreció a la palpación una masa en el trayecto del nervio peroneo, cuya percusión producía un signo de Tinel positivo. La paciente presentaba una fuerza 0/5 para la flexión dorsal del tobillo, 1/5 para la extensión de los dedos del pie, mientras que la eversión del pie estaba casi completamente conservada (4/5).
Los estudios de conducción nerviosa revelaron una latencia prolongada del nervio CPE izquierdo a nivel de la rodilla por encima de la cabeza del peroné. La electro-miografía mostró denervación grave de los músculos del compartimento anterior de la pierna izquierda con pérdida de unidades motoras, pero los músculos peroneo largo y corto no presentaron signos de denervación. La latencia al músculo pedio después de estimular el nervio CPE en el cuello del peroné estaba incrementada y se observó una diferencia significativa cuando la estimulación del nervio se realizaba por encima o por debajo de la cabeza del peroné. La resonancia magnética (RM) de la rodilla y la pierna izquierda reveló un nervio CPE aumentado de tamaño debido a una masa quística lobulada (45 mm de largo) a nivel del cuello del peroné. El contenido del quiste era hipointenso en T1 e hiperintenso en relación con el músculo en T2-spin eco con algunas áreas hipointensas. También se observaron cambios en la señal del músculo en consonancia con la denervación de la musculatura del compartimento anterior y lateral, en comparación con el compartimento posterior de la misma pierna. En los cortes axiales y coronales de la RM en T2 se evidenció la existencia de una conexión entre la masa quística y la articulación tibioperonea superior, el signo de la cola.

Intervención quirúrgica. Se realizó un abordaje en "S itálica" centrado en la lesión mediante palpación. Tras la disección de los planos superficiales, se abrió el túnel fibular proximal y se identificaron la lesión quística, el nervio CPE y su trifurcación en las ramas superficial, profunda y articular. Las tres ramas se encontraban afectadas por la expansión del quiste. La rama articular fue disecada y se expuso en toda su extensión, confirmando el curso del quiste hacia la articulación tibioperonea superior. Después de localizar una zona en la superficie del quiste libre de fascículos nerviosos (mediante visualización directa con magnificación óptica y estimulación intraoperatoria), se descomprimió el quiste a través de una incisión longitudinal epineural, liberando el quiste un líquido viscoso claro. La pared del quiste no fue resecada. Por último, la rama articular fue ligada y seccionada para evitar futuras recidivas. La articulación tibioperonea superior se dejó intacta. El examen anatomopatológico confirmó el diagnóstico de quiste intraneural.

Curso postoperatorio. La RM postoperatoria a los 3 meses no mostró recidiva del quiste. Durante el seguimiento postoperatorio, se constató una recuperación funcional grado 4 + para la flexión dorsal del tobillo y la extensión de los dedos del pie a los 6 meses y grado 5 - al año de la intervención.

