Paciente de 67 años de origen indoeuropeo que consulta remitida por su odontólogo tras el hallazgo incidental, al realizar una ortopantomografía, de imágenes intrasinusales de radioopacidad metálica.
Como antecedentes personales solo destacaba una herida por arma de fuego 12 años antes de la consulta, en la región temporal izquierda. La paciente presentaba clínica de cefalea y sensación de ocupación pansinusal más marcada a nivel del seno maxilar izquierdo, acompañada de rinorrea ocasional por la fosa nasal izquierda.
La exploración física volvió a resultar anodina, sin abombamiento a nivel vestibular en el segundo cuadrante, ni hallazgo de fístulas orosinusales visibles.
Las pruebas de imagen realizadas (ortopantomografía, DentaScan y TC facial) mostraron la presencia de material a nivel intrasinusal de radiopacidad metálica en forma de un único nódulo de forma circular en la región superolateral del seno maxilar izquierdo, asociado a reacción inflamatoria de la mucosa sinusal.

Dados los antecedentes de herida por arma de fuego de la paciente se pensó que pudiera tratarse de cuerpos extraños intrasinusales derivados del mismo, así que se realizó un Cadwell-Luc y antrostomía por vía intraoral para la extirpación del cuerpo extraño y de la mucosa sinusal afecta, sin identificarse fragmentos metálicos o restos óseos. Se obtuvo un material blanquecino de consistencia fibroelástica similar al obtenido en el caso presentado anterior.
El estudio anatomopatológico se informó como mucosa sinusal con signos de inflamación crónica, asociada a material blanquecino formado por hifas ramificadas compatibles con bola fúngica intrasinusal causada por Aspergillus. Los estudios microbiológicos volvieron a resultar negativos.
En este caso la mucosa no se hallaba infiltrada a ningún nivel, por lo que la paciente fue dada de alta a las 48 h de la cirugía sin complicaciones ni necesidad de tratamiento antifúngico intravenoso.
En las revisiones posteriores la paciente refiere desaparición de la clínica y ausencia de complicaciones en un periodo de seguimiento de 8 años.
