Una mujer de 24 años consultó por asimetría facial y crecimiento progresivo del mentón a lo largo de 2 años. Además de la repercusión estética, la paciente presentaba dificultad para la masticación e incluso deglución. Había sido evaluada en varios centros especializados, siendo desestimada para tratamiento, dadas las dimensiones y localización de la lesión.
A la exploración clínica extraoral, la paciente mostraba una gran tumoración mentoniana con graves repercusiones estéticas. Esta tumoración protruía de forma muy llamativa a suelo de la boca anterior y asociaba movilidad de incisivos inferiores, sin dolor a la palpación.

La ortopantomografía mostró una lesión geográfica, mal definida, en vidrio esmerilado en cuerpo mandibular desde 4,6 a 3,7. La TC con reconstrucción 3D confirmó la presencia de una lesión de 6,5 x 4,5 x 4,5 cm que afectaba prácticamente todo el cuerpo mandibular, con crecimiento expansivo hacia suelo de la boca. Las muestras para biopsia fueron compatibles con displasia fibrosa. La evaluación sistémica mediante SPECT craneal, con rastreo óseo y gammagrafía ósea vascular, descartó afectación extracraneal.

Las dimensiones de la lesión, la edad de la paciente y la naturaleza progresiva de la enfermedad, desestimaron la remodelación por improcedente y contraindicada, justificándose la adopción de una actitud radical. A partir del TC 3D se obtuvo un modelo estereolitográfico de la mandíbula mediante el cual planificar la resección y preformar la placa de reconstrucción. Se realizó una mandibulectomía de ángulo a ángulo, con incisión cervical baja por motivo estético. La reconstrucción se realizó mediante injerto microvascularizado de peroné, fijado sobre placa de reconstrucción preformada.

La lesión se describió anatomopatológicamente como una tumoración nodular sólida, aparentemente bien delimitada, de 6,8 x 5,7 x 5,1 cm, que a la sección presentaba consistencia indurada, coloración blanquecina homogénea y destruía por completo el hueso maxilar que englobaba, no objetivándose macroscópicamente estructuras óseas, afirmando con ello el diagnóstico de DF.
Se colocaron implantes "Nobelactive Internal RP", y 6 meses después se realizó la segunda cirugía.

Los controles radiológicos a los 12 meses de la inserción de los implantes mostraron una osteointegración adecuada.

Dos años después de la cirugía, la función masticatoria ha sido rehabilitada con prótesis implantosoportada. La paciente mantiene una apariencia estética muy satisfactoria, con recuperación completa de la función deglutoria y fonatoria.

