A la edad de 40 años (1987), este paciente se quejó de dolor de la mano derecha y del tercio medio de la pantorrilla izquierda. En la exploración realizada en el servicio de ortopedia de nuestro hospital, se encontraron lesiones quísticas en estas localizaciones y en una costilla y en la rama mandibular derecha.

El paciente conocía la existencia de su lesión mandibular desde la edad de 23 años, cuando una biopsia confirmó su benignidad. Desde entonces, apenas había crecido y él no había buscado tratamiento.
Tres años antes, sufrió una fractura patológica de la rótula, que fue tratada en otro hospital.
La lesión cística de la mano derecha se diagnosticó, por biopsia, como osteoclastoma. La presencia de lesiones múltiples se atribuyó a una displasia fibrosa poliostótica.
El año siguiente, el paciente sufrió una nueva fractura patológica del fémur izquierdo y varios episodios de hematuria. Durante la evaluación de la hematuria, se encontraron niveles sanguíneos elevados de calcio y de parathormona, además de quistes de la corteza renal.

En 1989, se le hizo una hemitiroidectomía y se resecó un adenoma de la paratiroides inferior derecha.
Desde entonces, han permanecido normales los niveles de calcio y parathormona en sangre y el tumor mandibular no ha aumentado. El paciente no desea realizar una resección de esta lesión.
