Paciente RGP, HC: 68 14 58 del sexo femenino, que tiene como motivo de ingreso un aumento del volumen del labio inferior.
La historia de la enfermedad se remonta a la edad de 15 años cuando la paciente recibió un mordisco en el labio inferior con una intensa hemorragia. A partir del traumatismo apareció en la región central y derecha del labio un aumento progresivo, indoloro, de color azul violáceo, pulsátil, de 3 cm de diámetro. Clasificada la lesión como hemangioma traumático, se comenzó a tratar con inyecciones de betametasona. Luego de 6 dosis con betametasona, se realizó la exéresis de la tumoración por vía bucal. El diagnóstico histopatológico fue compatible con hemangioma traumático.
A los dos años de este tratamiento la paciente nos consulta nuevamente, ya que presentaba un aumento de volumen labial inferior más voluminoso, pulsátil, con soplo y frenito. Al examen intrabucal se observan los relieves vasculares en la mucosa del labio inferior Indicamos ecografía de la región y ejecutamos una disección de la carótida derecha para arteriografía la cual informa de un saco aneurismático a nivel de las regiones labial inferior y mentoniana.

Se ligó la arteria carótida externa entre la tiroidea superior y la lingual, por incisión submentoniana se ligaron los vasos venosos del aneurisma, para aislar esta cavidad de la circulación.

Al final de la intervención quirúrgica se inyectaron 4cc de betametasona en la tumoración y se aplicó un esparadrapo elástico.
Se aplicaron 4 inyecciones adicionales con triancinolona a intervalos de 3 semanas, notándose una progresiva reducción y fibrosis de la tumoración no constatándose soplo.
A los tres meses de la ligadura de los vasos se practicó la exéresis de la fibrosis de la tumoración labial. El resultado estético final fue aceptable. En estos momentos la paciente lleva 5 años desde la ultima intervención, no apareciendo recidiva de la lesión.

