Presentamos el caso de un varón de 48 años con antecedentes personales de pancreatitis crónica calcificante con reagudizaciones frecuentes de origen enólico. Tras una ingesta abundante de alcohol presenta dolor epigástrico intenso irradiado en cinturón que aumenta progresivamente.
A la exploración, el paciente se encuentra pálido, sudoroso y taquicárdico. Palpación abdominal dolorosa en epigastrio e hipocondrios. En estudio analítico destacan hemoglobina de 7,8 g/dl, hematocrito del 23,5% y amilasa aumentada (338 U/l). Se realizaron ecografía y tomografía computarizada (TC) abdominal con contraste intravenoso en fases arterial tardía y portal que mostraron páncreas atrófico con calcificaciones dispersas, así como un pseudoquiste en hilio esplénico, el cual se extiende a través de su cara visceral hacia el parénquima del bazo. Produce una sección del mismo que comunica con un gran hematoma subcapsular.
El paciente fue sometido a punción-drenaje guiado por TC del hematoma periesplénico, evolucionando de forma favorable.
