Mujer de 84 años que acudió por HVE, con antecedentes personales de cirrosis hepática por virus de hepatitis C (VHC) y enolismo, hipertensión portal, varices esofágicas grandes en tratamiento con propranolol como prevención primaria, hipertensión arterial, fibrilación auricular en tratamiento con acenocumarol y enfermedad renal crónica. Se realizó tratamiento endoscópico con bandas y se inició terlipresina 1,5 mg cada cuatro horas, administrada en bolus.
A las 24 horas comenzó con intenso dolor abdominal difuso. Se descartaron peritonitis bacteriana espontánea e isquemia intestinal mediante TAC. Al día siguiente apareció un hematoma con lesiones ampollosas en hipogastrio y, en los días posteriores, lesiones en flancos y periareolares en ambas mamas, con tono pardonegruzco y bordes reticulares. La biopsia cutánea reveló necrosis de toda la epidermis y despegamiento focal, extendiéndose a la dermis papilar. En la dermis superficial existía un infiltrado linfocitario y de neutrófilos con distribución intersticial y perivascular, sin evidencia de vasculitis ni trombos. Existía extravasación hemática intersticial y la inmunofluorescencia fue negativa. En el contexto clínico, se interpretó como necrosis cutánea secundaria a la administración de terlipresina, por lo que fue suspendida. En los días posteriores se produjo evolución de las lesiones necróticas hasta su despegamiento de la dermis, con aparición de tejido de granulación y mejoría completa en pocas semanas. La paciente fue dada de alta a los 28 días del ingreso. La paciente y su hija dieron su consentimiento para la publicación del caso y las fotografías.
