Paciente de 56 años con antecedente de hipertensión arterial, dislipemia y suprarrenalectomía bilateral por hipertrofia macronodular bilateral de las glándulas suprarrenales. En tratamiento con losartán e hidroclorotiazida, y tratamiento sustitutivo hormonal, con hidrocortisona 30 mg/24 horas y fludrocortisona 0,1 mg/24 horas. Presenta un cuadro de nueve años de evolución de pancreatitis aguda recidivante, que se manifiesta como episodios agudos de intensidad leve que se autolimitan en unos 4-5 días con dieta y tratamiento analgésico. Durante su primer ingreso se realiza una analítica con perfil hepático normal y perfil lipídico con leve elevación del colesterol (225 mg/dL) y cifras de TG normales, ecografía abdominal y colangio-RMN, en las que no se objetivan alteraciones en la vía biliar, colelitiasis ni lesiones pancreáticas o biliares, por lo que se cataloga de pancreatitis aguda idiopática. Posteriormente presenta nuevos episodios con una periodicidad de entre siete meses y tres años, realizándose en este tiempo estudios analíticos que son normales y pruebas de imagen que incluyen ecografía abdominal, colangio-RMN, TC de abdomen y ecoendoscopia en las que no se identifica la causa de la pancreatitis. En los últimos dos años la periodicidad se reduce, con episodios cada 6-7 meses, por lo que se repite nuevamente todo el estudio, objetivándose en la colangio-RMN realizada un remanente de glándula suprarrenal que plantea el posible origen tóxico de la pancreatitis, secundario a corticoterapia crónica e hiperproducción endógena de corticoides. Se realiza una analítica con estudio hormonal con cifras de cortisol de 25,7 mcg/dL, ACTH y cortisol en orina de 24 horas normales, y se reduce la dosis de corticoterapia sustitutiva a hidrocortisona 10 mg al día, que se van reduciendo de forma progresiva hasta su suspensión. Además, ante la posibilidad de origen farmacológico se cambia el tratamiento antihipertensivo de la asociación de losartán e hidroclorotiazida a ramipril en monoterapia. Se completa el estudio etiológico con niveles de IG4 y ANA que son normales, test del sudor y test genético para fibrosis quística que son negativos. A los seis meses de la modificación del tratamiento vuelve a ingresar por cuadro de pancreatitis aguda leve. Se interroga nuevamente a la paciente, quien finalmente refiere consumir infusiones de cola de caballo de forma habitual. Ante la posibilidad de una pancreatitis recidivante secundaria a la toma de esta infusión, se suspende por completo la misma. Desde entonces, 14 meses después, la paciente se ha mantenido asintomática con controles ecográficos normales.
