Se presenta un paciente trasplantado hepático, en tratamiento inmunosupresor con esteroides y tacrolimus, que a los 12 años tras el trasplante es intervenido por una neoplasia de colon obstructiva realizándose resección. El estudio anatomopatológico informó de adenocarcinoma bien diferenciado con infiltración del tejido perirrectal, sin afectación de márgenes quirúrgicos o de los ganglios linfáticos. Tras la cirugía se modificó la inmunosupresión introduciendo everolimus.
A los seis meses se detectaron metástasis hepáticas en segmentos IV y VII. Se intervino de nuevo realizando una hepatectomía izquierda y una ablación por microondas de la metástasis del segmento VII. Tras tres meses de seguimiento, la enfermedad está en la actualidad controlada.
