Niño de 3 años con síndrome de VACTERL (atresia esofágica y anorrectal), con múltiples cirugías reconstructivas y fístula esofágica a nivel de la esofagoileocoloplastia (fístula esofago-cutánea de origen iatrogénico).
Se iniciaron dilataciones por estenosis de la anastomosis que se suspendieron por salida del hilo guía por pared abdominal y abscesos cérvico-torácicos mensuales. Un año después, ante el fracaso de las dilataciones y la persistencia de la fístula, se decidió colocar una prótesis biodegradable ELLA completamente recubierta de 18 mm de diámetro x 6 cm de longitud (encargada a medida). Desde el punto de vista técnico presentó una gran dificultad para paso del introductor por la rotación y acodadura del esófago proximal (que achacamos a la cirugía de la fístula) y que se solucionó mediante la tracción del hilo usando la gastrostomía para aumentar la tensión.
En el seguimiento presentó un absceso cervical debido al desplazamiento distal de la prótesis, desapareciendo con antibióticos y con la recolocación de la misma. A los 8 meses se produjo reestenosis que ha obligó a reiniciar las dilataciones, incluyéndolo en un protocolo prospectivo con el uso de mitomicina C. Ante el fracaso del mismo por reestenosis se decidió la colocación de una segunda prótesis, en este caso no recubierta (por la resolución de la fístula), que se colocó a los 16 meses de haber puesto la primera. 4 meses después el niño volvió a presentar disfagia absoluta para líquidos, sin poder objetivarse paso de contraste a tramos distales (estenosis completa que está pendiente de nueva solución quirúrgica).
Tiempos de degradación de las prótesis fueron de 5 meses para la primera y 4 meses para la segunda.
