Presentamos el caso de un varón de 53 años con cuadro de 6 meses de evolución de dolor anal, sangrado y cambio en el volumen de las heces, estudiado en otro centro, donde se le han realizado colonoscopia y resonancia magnética con diagnóstico de masa ano-rectal, y posterior ecoendoscopia diagnosticándose de anillo estenótico con importantes cambios inflamatorios que desestructuran la pared, sin poder definir infiltración, con biospias de inflamación crónica sin displasia compatible con úlcera rectal solitaria. Se le han realizado en dicho centro dos anorrectoplastias, un colgajo en Z y posteriormente dilataciones, persistiendo dolor crónico. En nuestro centro el paciente presenta importante dolor mal controlado a pesar de altas dosis de mórficos, incontinencia rectal severa y exploración rectal con estenosis a 1 cm de línea pectínea que permite malamente el paso de un dedo. Ante este cuadro, se decide realizar resección anterior laparoscópica ultrabaja. Intraoperatoriamente se decide realizar pulltrough endoanal, a expensas de la anatomía patológica definitiva, siendo el resultado de la misma adenocarcinoma de glándulas anales sin áreas mucinosas, CD7(+)/CD20(-)/PSA(-), T3 N0, con márgenes radial y distal afectos, por lo que se decide completar el tratamiento mediante amputación abdómino-perineal cilíndrica laparoscópica. El paciente presenta supervivencia libre de enfermedad a 12 meses de la intervención.
