Hombre de 62 años que consultó al Servicio de Urgencias por dolor epigástrico intenso, de inicio brusco, de 3 horas de evolución, en el contexto de vómitos alimentarios, diarreas acuosas sin productos patológicos y un episodio de hematemesis en los 3 días previos. Como único antecedente patológico, el paciente era seropositivo para la infección por VIH, seguía tratamiento con antirretrovirales y la última determinación de CD4 era de 350-450 cél/ml con carga viral indetectable.
A su llegada a Urgencias el paciente presentaba mal estado general, palidez mucocutánea y sudoración profusa. Las constantes vitales eran estables (tensión arterial de 100/60 mm Hg y frecuencia cardiaca de 85 lpm) y se objetivó febrícula de 37,4 oC. El abdomen era blando y doloroso a la palpación en el epigastrio, con signos de irritación peritoneal a ese nivel. En la analítica destacaba una insuficiencia renal aguda (creatinina de 4,1 mg/dl), leucocitosis con formas jóvenes en el recuento (leucocitos 6,20 x 109/l, neutrófilos 71 % y 18 % de bandas), proteína C reactiva 362,4 mg/l, lactato 2,4 mmol/l, procalcitonina 33 mg/ml y una acidosis metabólica (pH: 7,20; pCO2: 41 mm Hg; HCO3: 16 mmol/l; EB: -12 mmol/l). El ECG y las radiografías abdominal y torácica no mostraron alteraciones. Durante su estancia en Urgencias el paciente presentó una rápida evolución hacia la inestabilidad hemodinámica y desarrolló un shock séptico, por lo que se iniciaron medidas de resucitación y antibioticoterapia empírica con cefotaxima y metronidazol.
Se realizó una TC abdominal que informó de engrosamiento difuso de las paredes gástricas y de la región antral, con cambios de la densidad de los planos de grasa adyacentes a la curvatura mayor, escaso líquido libre y ausencia de neumoperitoneo. Ante estos hallazgos se solicitó una fibrogastroscopia que mostró pliegues gástricos aumentados de tamaño, edematosos y eritematosos, hallazgos compatibles con una gastritis flemonosa y una esofagitis grado C de Los Ángeles.
Dada la inestabilidad hemodinámica inicial y la insuficiencia renal aguda con oliguria el paciente ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos, necesitando soporte con drogas vasoactivas durante las primeras 24 horas, ventilación mecánica invasiva, hemodiafiltración y nutrición parenteral.
El análisis anatomopatológico de las biopsias gástricas informó de inflamación aguda con abscesificación submucosa, lo que confirmaba el diagnóstico de gastritis flemonosa. El cultivo de las biopsias y el hemocultivo fueron positivos para Streptococcus pyogenes, por lo que se modificó el tratamiento antibiótico a penicilina G y clindamicina, según el antibiograma.
Como complicación secundaria a las medidas de resucitación, el paciente desarrolló un edema agudo de pulmón y una neumonía. La evolución posterior fue favorable y el paciente fue dado de alta hospitalaria a los 28 días de ingreso, sin presentar nueva sintomatología abdominal.
