Mujer de 47 años diagnosticada de artritis reumatoide, fue asistida en consultas externas por alteración en los parámetros hepáticos. En abril de 2003, recibió 25 mg de etanercept subcutáneo dos veces a la semana además de la terapia anterior con metotrexato, deflazacort, meloxicam y ácido fólico. En el momento del inicio de la terapia de etanercept los niveles de aminotransferasas estaban dentro del rango normal. Dos años más tarde se encontraba bien, pero ALT superaba 13,2 veces el límite superior de normalidad (xULN), AST 10,1 xULN y FA 1,7 xULN. El examen físico fue normal. Los antígenos virales y los anticuerpos para la hepatitis A, C, B y citomegalovirus fueron negativos. El resto del estudio no identificó finalmente ninguna causa específica para la alteración hepática. Tras la suspensión de etanercept los hallazgos de laboratorio se normalizaron a los 80 días. Sin embargo, las pruebas de función hepática se elevaron de nuevo cuando se le administró adalimumab 40 mg subcutáneo bimensual durante dos meses (ALT 3,7 xULN, AST 3,5 xULN y FA 1 xULN). Se interrumpió el adalimumab y aunque la paciente desarrolló títulos positivos de anticuerpos antinucleares (1/320), dos meses más tarde las pruebas de hígado se habían normalizado. Se inició entonces tratamiento con anakinra (100 inyección mg subcutáneos al día) e infliximab (300 mg intravenoso al mes). Actualmente, la paciente está siendo tratada con infliximab sin recurrencia de la hepatotoxicidad a pesar de que los ANA continúan siendo positivos dos años más tarde.
