Se trata de un varón de 57 años, con antecedentes personales de asma intrínseco bien controlado en tratamiento con agonistas β-2 y esteroides inhalados. Fue diagnosticado de hepatitis C crónica (genotipo 1b) en 1991. La infección fue adquirida probablemente tras una transfusión sanguínea durante la infancia. En el año 2004 se inició tratamiento con interferón pegilado y ribavirina debido a la presencia de una carga viral elevada y de necro-inflamación moderada en la biopsia hepática, pero el tratamiento tuvo que ser suspendido debido a los efectos secundarios (anemia y neutropenia). Aunque se objetivó una persistencia del ARN viral en plasma, se produjo una respuesta bioquímica con normalización de las pruebas de función hepática. En febrero de 2009 se detectó la presencia de una elevación ligera de las transaminasas y de una carga viral de 8.218.400 UI/ml. Se realizó una elastografía transitoria (Fibroscan®) que mostró una rigidez hepática de 10.4 kPa (F3), por lo que se inició tratamiento con interferón pegilado 2b (100 mcgr/semanal) asociado a ribavirina (1000mg/12 h).
Doce semanas después del comienzo del tratamiento, el paciente acudió a urgencias por un cuadro de disnea de esfuerzo progresiva. Los signos vitales a su llegada a Urgencias fueron los siguientes: presión arterial 120/70 mmHg, frecuencia respiratoria de 16, frecuencia cardiaca de 80 y temperatura axilar de 36.7 o C. La exploración física fue normal. La saturación basal de oxígeno fue de 96%. El hemograma y la bioquímica no mostraron alteraciones, excepto una ligera la anemia (hemoglobina de 9,6 g/dl, hematocrito de 31,3% y volumen corpuscular medio de 112 fl). La gasometría arterial basal mostró los siguientes resultados: pH 7,55, PO2 103 mmHg y PCO2 24 mmHg. La radiografía de tórax fue normal.
Se registró las saturación de oxígeno basal después de que el paciente realizara un esfuerzo moderado (caminar en llano), mostrando una desaturación marcada (hasta 90%). El tratamiento con interferón y ribavirina fue suspendido. A las 24 horas se realizó un CT torácico de alta resolución que mostró infiltrados bilaterales multifocales en vidrio deslustrado de ubicación periférica. Las pruebas de función respiratoria no mostraron ninguna restricción u obstrucción y se observó una capacidad de difusión disminuida. Se realizó un lavado broncoalveolar. Los resultados del gram y tinción para bacilos ácido alcohol resistentes y los cultivos para bacterias, micobacterias y virus fueron negativos y la citología del líquido pleural fue negativa para células malignas.
Tras la suspensión del tratamiento el paciente presentó una mejoría progresiva de la disnea y después de ocho semanas los síntomas desaparecieron de forma completa con una normalización progresiva de las pruebas de función pulmonar.
