Mujer de 66 años diabética tipo II a tratamiento con insulina bifásica a dosis de 16 UI - 0 - 18 UI, que consulta por dolor abdominal de un mes de evolución sin otra sintomatología acompañante, salvo la necesidad de aumentar progresivamente la dosis de insulina hasta 54 UI - 0 - 54 UI para optimizar el control glucémico. Su exploración física era normal y analíticamente destacaba una elevación de las cifras de plaquetas (601.000/l) y VSG (107 mm/1a hora), siendo normal el resto de resultados que incluían transaminasas, autoinmunidad, hormonas tiroi-deas, inmunoglobulinas e IgG4, marcadores tumorales y serolo-gías virales (hepatitis, CMV, VIH, Epstein-Barr, amebiasis e hidatidosis). El estudio con ecografía abdominal demostró la presencia de dos lesiones ocupantes de espacio localizadas en lóbulo hepático derecho, con un tamaño de 4,3 x 3,2 cm y 3,5 x 2,4 cm respectivamente, y otra lesión de 4,6 x 2,6 cm en lóbulo hepático izquierdo, y posteriormente un TAC abdominal con contraste también manifiesta dos masas de 4 y 3,5 cm cada una asentadas en lóbulo hepático derecho y otra lesión de 3 cm en lóbulo izquierdo, todas ellas de características densitométricas inespecíficas. Se realizó una biopsia hepática percutánea bajo control ecográfico para descartar malignidad, y su estudio anatomopatológico revela un infiltrado extenso formado por células plasmáticas y, en menor medida, linfocitos y fibroblastos, con alguna célula gigante multinucleada, compatible con pseudotumor inflamatorio. El análisis inmunohistoquímico mostró células plasmáticas con cadenas kappa- y lambda- en igual proporción, con predominio de cadenas IgG pero ausencia de células plasmáticas IgG4 positivas. Dado que la paciente se encontraba asintomática y con mejor control glucémico no se adoptó ninguna medida especial y se decide reevaluar a la paciente un mes más tarde mediante nuevo estudio de ultrasonidos, que mostró la resolución espontánea de las lesiones hepáticas. La paciente durante este tiempo permaneció asintomática y con descenso progresivo en las necesidades de insulina hasta estabilizarse en su dosis basal habitual.
