Se trata de un paciente varón de 75 años con antecedentes de intervención por ulcus gástrico y cardiopatía, portador de marcapasos, que ingresa de manera electiva para ser intervenido de hernioplastia inguinal derecha por hernia inguinoescrotal de grandes dimensiones y de más de 10 años de evolución.
El paciente no refería clínica ni sintomatología que hiciera sospechar la presencia de un divertículo de Meckel. Se realizó una hernioplastia hallándose una hernia inguinoescrotal directa con gran saco herniario y con intestino delgado en su interior (aproximadamente 50 cm). Al proceder a la revisión del mismo se halló el citado divertículo de Meckel con unas dimensiones aproximadas de 7 cm de longitud por 2 cm de diámetro. Se procedió a su resección en cuña y se completó la cirugía. El paciente evolucionó de manera favorable en el postoperatorio siendo dado de alta a las 24 horas de la intervención sin incidencias.
