Varón de 69 años, exfumador, con aneurisma de aorta abdominal infrarrenal 7,5 cm y anticoagulación por tromboembolismo pulmonar previo, recibió el diagnóstico de carcinoma de pulmón no microcítico CPNM tipo epidermoide T3aN2M0 en el lóbulo superior izquierdo. Considerado irresecable, fue sometido a 4 ciclos de cisplatino-vinorelbina junto con radioterapia torácica; con moderada respuesta. Seis meses después del diagnóstico, el paciente ingresó por dolor abdominal difuso de seis días de evolución y vómitos esporádicos. Presentaba hipoalbuminemia leve y anemia de 6,5 g/dl -precisando concentrados de hematíes-. La TC abdómino-pélvica informó de una masa procedente de mesenterio que englobaba varias asas de intestino. La ultrasonografía evidenció un trayecto fistuloso entre asas de intestino delgado y un área flemonosa con pequeñas burbujas de gas extraluminal, por lo que se instauró tratamiento antibiótico. Al 5o día desarrolló un franco cuadro obstructivo; siendo entonces intervenido con carácter urgente. Se halló una masa abdominal de 15 cm de diámetro en el mesenterio a nivel del promontorio y cercana al aneurisma. Esta englobaba al intestino delgado, dos asas de yeyuno, una de íleon -a 30 cm de la válvula cecal- y al colon sigmoideo en una longitud de 10 cm. Se procedió a la resección segmentaria de sigma y asas englobadas en el tumor mesentérico, reconstruyendo mediante tres anastomosis de intestino delgado con autosutura mecánica latero-lateral, y una de sigma término-terminal. La anatomía patológica demostró la infiltración de la grasa mesentérica y su extensión hacia la pared de las asas intestinales -alcanzando la mucosa-, englobándolas, con áreas de abscesificación y fistulización. El postoperatorio transcurrió sin incidencias -recuperó la ingesta oral y el tránsito intestinal- hasta el 8o día, cuando presentó un pico febril. La TC evidenció una colección de 8 cm -por mínima dehiscencia de sigma- que se drenó y resolvió radiológicamente. Con función intestinal normal, fue dado de alta. En las semanas posteriores, experimentó rápido deterioro del estado general y progresión de la enfermedad tumoral (linfangitis carcinomatosa pulmonar, crecimiento de metástasis subcutánea en pared torácica, hipercalcemia tumoral). No estando en condiciones de iniciar una segunda línea de quimioterapia, falleció al mes y medio tras la exéresis quirúrgica de la metástasis abdominal.
