Mujer de 45 años, con antecedentes de depresión en tratamiento con fluoxetina. La paciente refirió la expulsión por el ano de "bichitos" que caminaban por todo su cuerpo. El médico solicitó un EPSD, test de Graham y acarotest, los tres con resultado negativo. La paciente acudió al médico internista, quien le indicó empíricamente albendazol 400 mg por dos días y la derivó a dermatología. El dermatólogo solicitó nuevas muestras de deposiciones, todos negativos para parásitos intestinales y ectoparásitos, por lo que la paciente fue derivada al parasitólogo. Al interrogatorio dirigido, ella refería que vivía en una casa urbanizada y que no tenía mascotas por miedo a contagiarse con "bichos". Además, negaba actividad sexual por temor a infestarse con los "bichos" de su pareja, y tampoco recibía visitas ya que podían estar cursando con infecciones intestinales o cutáneas. Al examen físico, no se evidenciaban lesiones de la piel ni anexos. A la consulta llevó los "bichos" que capturó en un trozo de papel higiénico. El examen macroscópico de los "bichos" correspondía a una mezcla de restos de pan rallado y arena. Tras no objetivarse una parasitosis y por la persistencia en la falsa creencia de infestación parasitaria, se recomendó a la paciente una evaluación psiquiátrica, la cual rechazó.
