Varón de 19 años de edad, diestro, con antecedentes de ingerir con frecuencia carne mal cocida de serpiente. Consultó por una cefalea occipital opresiva, ligera, de dos semanas de evolución, asociada a una disminución gradual y progresiva de la fuerza muscular del hemicuerpo izquierdo y parestesias que comenzaron en la extremidad superior, hemicara y luego en el miembro inferior. Al examen físico se constató una hemiparesia izquierda proporcional y directa y una hemi-hipoestesia izquierda para todas las modalidades. Se planteó un síndrome piramidal y un síndrome talámico. Se realizó una tomografía axial computarizada (TAC) de encéfalo con contraste observándose cuatro lesiones de tálamo derecho con realce en anillo, centro hipodenso y concéntricas; la mayor de ellas con un diámetro antero-posterior de 18 mm, transversal de 17 mm y altura de 18 mm. Todas las lesiones estaban asociadas a edema perilesional moderado y con efecto de masa sobre el tercer ventrículo.

Se indicaron glucocorticoides y realizó una biopsia guiada por estereotaxia con el paciente despierto. Previo anestesia del cuero cabelludo con lidocaína al 0,5% se colocó el marco cubano Esteroflex®. Se realizó la TAC de planificación, se calcularon las coordenadas cartesianas y se planificó el punto de entrada y las trayectorias mediante el programa Stassis versión 3.0. Se identificó como punto "T" un área de calcificación perteneciente a las coordenadas X=85, Y=89, Z=36, como punto "T2" una zona extremo lateral con realce perteneciente a las coordenadas X=80, Y=91, Z=36 y un punto "T3" que correspondió a la lesión en anillo más inferior mediante las coordenadas X=84, Y=93, Z=40. Bajo anestesia local se realizó incisión y agujero de trépano sobre el punto de Koscher. Se realizó coagulación dural y apertura cruciforme, coagulación y apertura pial. Se procedió a tomar cuatro muestras en diferentes direcciones horarias (6, 12, 18 y 24 horas) de cada uno de los blancos determinados previamente. Se observó en una de las muestras correspondientes a un nódulo realzado, la salida de un posible verme de coloración blanquecina e inmóvil. El paciente presentó un incremento transitorio de las parestesias durante el procedimiento quirúrgico sin otra complicación.

Se realizó una TAC post-quirúrgica inmediata en la que se observó escaso aire en el sitio de la biopsia sin signos de hemorragia u otra complicación y una TAC a los dos meses en la que se observó remisión total de las lesiones. El estudio histopatológico mostró un segmento del parásito sólido, irregular, rodeado de hialinización y fibrosis, con variables calcificaciones y homogéneamente eosinofílico. No se encontró escólex. Inicialmente se indicó tratamiento con albendazol en esquema de 15 mg al día, en tres dosis diarias. El test de ELISA en sangre y líquido cefalorraquídeo (LCR) inicial fue positivo para la inmunoglobulina Sparganum-específica (IgG).

La evolución del paciente fue satisfactoria, a las ocho semanas desaparecieron todos los síntomas y se incorporó a su vida habitual. El test de ELISA en sangre y LCR de control a las 12 semanas fue negativo.
