Mujer de 34 años, residente en el municipio de Carepa en el Urabá Antioqueño, Colombia y trabajadora rural en las veredas "El Cerro" y "Remedia pobre", áreas endémicas para leishmaniasis. Consultó por un cuadro de dos meses de evolución de pápulas eritematosas en el dorso de la mano izquierda con aumento progresivo de tamaño y posterior ulceración. No refirió otra sintomatología asociada, ni traumas o picaduras de insectos. Tenía el antecedente de varicela a los 9 años y hepatitis A y malaria por P. vivax a los 10 años.
La paciente fue evaluada en nuestro centro, encontrándose en buenas condiciones generales, con signos vitales estables. En el examen físico se encontró integridad de la mucosa nasal y en la piel se encontraron dos lesiones ulceradas limpias de 2 cm de diámetro, con bordes indurados, localizadas en el dorso de la falange proximal del cuarto dedo y el dorso de la mano izquierda, asociadas a una adenomegalia dolorosa de 1,5 cm epitroclear. Se realizó un examen directo de la lesión encontrándose la presencia de amastigotes de Leishmania spp., confirmándose el diagnóstico de LC.
Se prescribió tratamiento con meglumina i.m. 20 mg/kg/día, por 20 días. Previo al inicio del tratamiento se tomaron exámenes generales (uroanálisis, transaminasas hepáticas, amilasas, nitrógeno ureico, creatinina y hemograma) que fueron normales. La paciente fue derivada a su municipio de origen para la aplicación supervisada del tratamiento, con respuesta clínica adecuada, sin referir efectos secundarios. Tres días después de terminado el tratamiento, consultó por presentar lesiones papulares, vesiculares y pustulares con ardor y dolor local, inicialmente en la región submamaria derecha con extensión hacia el dorso en el dermatoma T6, y posteriormente en el tercio medio del antebrazo izquierdo y dorso de la mano izquierda en el dermatoma C8, que aparecieron a partir del día 15 de tratamiento con meglumina. Se manejó como una reacción alérgica, con corticosteroides tópicos sin mejoría, por lo cual se remitió a nuestro centro en donde se realizó el diagnóstico de herpes zoster. Se realizó un test de Tzanck de una lesión vesicular que demostró la presencia de células gigantes multinucleadas, lo que apoyó el diagnóstico clínico. Se manejó con aciclovir oral, 800 mg cinco veces al día, durante 7 días.

Se realizaron estudios de extensión: ecografía mamaria, citología vaginal, serología para sífilis y para infección por VIH, todos negativos. No se realizó hemograma de control ya que no tenía indicación clínica. No fue posible la confirmación microbiológica del VVZ ni serología. En el control médico a los seis meses no había aparición de nuevas úlceras de leishmaniasis ni de herpes zoster, con cicatrización adecuada de las lesiones antiguas.

