Paciente de sexo femenino, con antecedente de madre con infección por VIH diagnosticada a las 20 sem de gestación, por lo que recibió PTV con zidovudina (AZT), lamivudina (3TC) y lopinavir/ritonavir. El parto fue por cesárea electiva y se indicó suspensión de la lactancia materna. Durante el período de RN se realizó el estudio diagnóstico de infección por VIH para niños hijos de madre con infección por VIH de acuerdo a la Norma del Instituto de Salud Pública de nuestro país. En breve, el estudio consiste en detección del genoma viral (mediante RPC) al 1er día de vida, a los 15-30 días de nacer y a los 3 meses de edad. El estudio fue negativo para infección por VIH, dándose de alta del policlínico de Infectología a los 18 meses de vida.
A los 2 años y 4 meses presentó un cuadro de fiebre, diarrea intermitente y compromiso del estado general. Al examen físico se constató una algorra bucal extensa y adenopatías retroauriculares. Por el antecedente de ser hijo de madre con infección por VIH se solicitó serología para VIH que resultó positiva. Se inició el estudio de posibles mecanismos de transmisión diferentes al vertical. No tenía antecedentes de transfusiones, por lo que se planteó la vía sexual como la más probable. Fue evaluada por psicólogo y psiquiatra, los que no encontraron una historia sustentable. También fue evaluada por dos ginecólogos infantiles que descartaron signos de abuso sexual. Además se realizó una endosonografía rectal que fue normal, por lo que no pudo confirmarse la transmisión por vía sexual.
Reinterrogando a la madre y revisando la literatura científica reciente que describe la premasticación como una nueva forma de transmisión del VIH, la madre confirmó esta práctica en forma reiterada.
