Un varón de 27 años, diabético, fue internado por fiebre, compromiso de conciencia y rigidez de nuca aparecidos tras tres días de cursar con una infección respiratoria aguda. Se le diagnosticó una meningoencefalitis aséptica (LCR de aspecto claro, con presión de 12 cm H2O; leucocitos: 200/mm3; tinción de Gram directa y cultivo bacteriano: negativos) y recibió ceftriaxona más vancomicina y corticoterapia (dexametasona, 10 mg iv cada 6-horas durante 4 días). Inicialmente ingresó en una UCI y estuvo en ventilación mecánica, siendo desconectado a los 4 días.
Desarrolló fiebre y tos productiva tras una semana de evolución. Una Rx de tórax detectó un infiltrado pulmonar bilateral. Tres días más tarde, una segunda Rx reveló la presencia de múltiples abscesos pulmonares con niveles hidro-aéreos. La TAC de tórax comprobó la existencia de lesiones cavitarias con formación de gas. Se le practicó una toracoscopia video-asistida e inserción de drenaje. Se inició entonces terapia asociada con linezolid (600 mg cada 12h iv) y meropenem (1,0 gm cada 8h iv), la que se mantuvo por dos semanas. La efusión pleural (de aspecto purulento, glucosa: 40 mg/dL, pH 7,18) dio un cultivo para P aeruginosa (susceptible a amikacina, gentamicina, ciprofloxacina, cefepime, ceftazidima e imipenem). Hubo recuperación ad integrum luego de completarse el drenaje y la antibioterapia.

