Mujer de 51 años de edad sin enfermedades crónicodegenerativas, alérgica a penicilina, y con antecedentes quirúrgicos positivos por 2 cesáreas y oclusión tubárica bilateral. Sufre precipitación desde 3 m de altura cayendo sobre el talón derecho, a consecuencia de la cual presenta fractura del mismo que fue tratada por Traumatología y Ortopedia mediante reducción abierta con fijación interna. A las 4 semanas de postoperatorio aparece necrosis de la cubierta cutánea de la región inframaleolar lateral del pie afecto. Al momento de la exploración (28 días desde la reducción de la fractura), observamos la presencia de una escara y de tejido desvitalizado con exposición del sistema de fijación y del calcáneo de aproximadamente 4 cm en sentido longitudinal por 6 cm en horizontal.

La paciente fue intervenida 7 días más tarde en colaboración con el Servicio de Traumatología y Ortopedia, que realizó la retirada de material de osteosíntesis (placas y tornillos de fijación interna, y por Cirugía Plástica, que empleó un colgajo de rotación de músculo abductor digiti mínimi para cobertura. La cirugía se llevó a cabo bajo anestesia por bloqueo peridural y sin isquemia.
Para el colgajo, realizamos en primer lugar desbridamiento y aseo quirúrgico de la zona afectada; incisión en S extendida en sentido distal sobre el borde lateral del pie a nivel del 5o metatarsiano, exponiendo músculo abductor del 5o dedo. Disección del mismo en sentido retrogrado hasta encontrar el pedículo, localizado a nivel del borde distal plantar del calcáneo. Anclamos el borde más distal del músculo abductor al extremo más posterior del defecto con sutura de monocryl 3-0, y cerramos la incisión en S en tres planos con sutura absorbible de monocryl 3-0. La rotación del colgajo fue de 180 grados, con una longitud de aproximadamente 8 cm, y unas dimensiones de 10 cm de largo por 2 de ancho. Extendimos el músculo a modo de abanico para proporcionar la mayor cobertura posible, y lo fijamos al resto de los bordes superior e inferior del defecto con sutura absorbible de monocryl 3-0, una vez comprobada la viabilidad del colgajo. Finalmente, tomamos un injerto de espesor parcial delgado, de 12 milésimas de pulgada, de la región lateral de la pierna, con dimensiones de aproximadamente 5x5 cm, y lo aplicamos para cubrir al abductor, fijándolo con apósito anudado.

La paciente fue dada de alta hospitalaria a las 48 horas del procedimiento, con cita para revisión y curas en consulta externa a los 5 días. En este momento retiramos el apósito anudado encontrando el injerto en buenas condiciones, por lo que se continuó con tratamiento sin cobertura con ungüento, gasas o apósitos, para permitir su aireación. Llevamos a cabo 5 revisiones más en la consulta externa, en las cuales realizamos curas con solución de agua superoxidada, cloruro de sodio (NaCl), ácido hipocloroso (HOCl) e hipoclorito de sodio (NaOCl) (Microdacyn®).
Una vez comprobada la viabilidad y supervivencia del colgajo, remitimos a la paciente a las 4 semanas al Servicio de Ortopedia y al de Rehabilitación para su posterior control y tratamiento. Ortopedia determinó la correcta consolidación del sitio de fractura en el momento de la retirada del fijador interno, por lo que no fue necesaria una nueva fijación del sitio de fractura.
La paciente necesitó 4 meses en rehabilitación para lograr la deambulación completa.

