Paciente varón recién nacido a las 40 semanas de gestación, sin antecedentes de interés, que es remitido a nuestro servicio desde Pediatría de nuestro hospital por presentar malformación linfática microquística cérvicoescápulo- humeral.

A los 7 días de vida se le realiza la punción y evacuación del linfangioma con posterior instilación de polidocanol y etanol. Se repitió el tratamiento 5 días después. De los 7 drenajes colocados, 1 de localización axilar fue retirado a los 3 días por aparente sufrimiento cutáneo.
Tras la segunda infiltración observamos herida superficial de 3x10 cm de diámetro, que afecta a la región humeral y a la superficie anterior del tórax, secundaria a extravasación por punta del catéter de instilación de polidocanol. La lesión fue tratada con curas con apósitos de hidrocoloide. Una semana después, procedimos a la colocación de un sistema de terapia de vacío (Renasys®, Smith&Nephew®, Londres, Reino Unido) a 100 mmHg, en modo continuo, con la finalidad de acelerar el cierre de la herida y controlar la linforrea. Los cambios de apósitos se realizaron cada 72 horas y la terapia de vacío se utilizó durante 21 días.

El paciente permaneció hospitalizado hasta los 2 meses de vida y fue dado de alta con curas domiciliarias con Aquacel® Ag (ConvaTec®, Reino Unido), hasta lograr el cierre total y estable de la herida de manera ambulatoria.
A los 11 meses de vida presenta una masa persistente, fundamentalmente a expensas de hipertrofia del tejido celular subcutáneo, con lesiones quísticas residuales de predominio microquístico en la superficie medial del brazo y en la pared torácica. Dado que el paciente está asintomático, tras consultar con la familia decidimos mantener un tratamiento conservador y valorar su evolución con la edad.

