Varón de 40 años de edad que sufre herida traumática en el dorso de la mano derecha tras quedar atrapada en una cinta transportadora de empresa cárnica, presentando importante lesión de piel y arrancamiento de los tendones del músculo extensor común desde su unión miotendinosa.

En un primer acto quirúrgico de urgencia se realizó limpieza exhaustiva, cierre de la herida y cobertura antibiótica, postponiendo la cirugía reconstructiva dado el alto riesgo de infección. Tras una semana y a pesar de las medidas profilácticas, la herida sufrió una infección por microorganismos anaerobios que se trató con desbridamiento quirúrgico, antibiotepia y cámara hiperbárica durante 3 semanas. Una vez resuelta la infección se programó para transferencia tendinosa, pero en el acto quirúrgico se encontró necrosis de los tendones extensores por lo que se decidió resecar hasta tejido viable y utilizar varillas de silicona en un primer tiempo con vistas a un posterior injerto tendinoso.

Al mes de la implantación de las varillas, el paciente presentaba una severa limitación de la movilidad que contraindicaba el injerto tendinoso, por lo que tras confirmar mediante doppler la permeabilidad tanto de la arteria tibial posterior como de la tibial anterior, se decidió utilizar el colgajo vascularizado de dorsalis pedis para la reconstrucción funcional completa. Se realizó anastomosis de la arteria dorsal del pie a la radial, de la vena safena a una vena superficial del antebrazo, y la correspondiente sutura tendinosa.

Se inmovilizó la zona donante durante 10 días con férula de yeso, lo suficiente para que el injerto prendiera. El paciente comenzó entonces a deambular libremente con un vendaje simple del área y no sufrió complicaciones. Tras 6 meses de postoperatorio, el paciente refería anestesia exclusivamente en el área donante del colgajo.
La mano se inmovilizó durante 4 semanas y se llevó a cabo tratamiento de rehabilitación con ejercicios activos protegidos durante 8 semanas, obteniendo un resultado funcional satisfactorio y reincorporación del paciente al trabajo 3 meses después de la intervención.

