Mujer de 60 años con antecedentes de carcinoma de tiroides. Tras ser tratada durante 6 años, acude a consulta por presentar una tumoración en esternón, de 5 cm de diámetro, con infiltración de la tabla externa y de la esponjosa del hueso, compatible con metástasis ósea a dicho nivel. El estudio de extensión fue negativo. Realizamos resección del esternón en sus dos tercios superiores, desde las articulaciones esterno-costales. Tras resecar la pieza, se produjo un arrancamiento de la arteria y vena mamarias derechas, que tuvieron que ser ligados, con lo que los vasos mamarios izquierdos quedaron expuestos y descolgados. Varios de los vasos perforantes originados en la arteria mamaria izquierda tuvieron que ser ligados también.

La reconstrucción se realizó con un colgajo de músculo recto abdominal izquierdo con isla de piel vertical (VRAM). Optamos por disecar los vasos epigástricos inferiores profundos para intentar reforzar la perfusión y el drenaje del colgajo mediante suturas a los vasos mamarios derechos. De esta manera, tras rotar el colgajo hasta ubicarlo en el defecto del tórax, se realizaron anastomosis microquirúrgicas términoterminales, desde la arteria epigástrica inferior profunda al muñón de la arteria mamaria derecha, e igualmente se procedió con las venas. El músculo recto abdominal se suturó a los arcos costales para cierre óseo. La paciente fue dada de alta a planta al día siguiente de la intervención y a su domicilio 7 días más tarde. Un año después de la intervención, la paciente evoluciona favorablemente.

