Varón de 55 años y sin antecedentes previos de interés. Diez meses antes de la consulta comenzó con inflamación progresiva pero indolora en el cuarto dedo de la mano derecha. La inflamación dio lugar a un déficit funcional, con imposibilidad para realizar la flexoextensión del dedo afectado. El estudio radiográfico mostró una pérdida de definición de la cortical anterior en la base de la falange proximal del cuarto dedo, junto con un aumento de partes blandas que parecía presentar una incipiente calcificación que se extendía distalmente por la cara palmar de la falange; no se vio lesión intramedular.

Se practicó biopsia incisional, cuyo diagnóstico anatomopatológico fue de periostitis reactiva florida.
El paciente fue remitido a nuestro Servicio en donde se comprobó la existencia de una masa en la falange proximal del cuarto dedo con inflamación y tumefacción. No se encontraron signos locorregionales de infección. La movilidad en todas las articulaciones del dedo estaba afectada, existiendo una impotencia funcional absoluta. El paciente refería dolor con parestesias en el territorio del nervio colateral cubital.
El estudio radiográfico mostró un estadio evolutivo de la lesión con respecto al primer estudio, en el que la calcificación de las partes blandas de la zona palmar de falange proximal se había hecho más ostensible, extendiéndose a lo largo de la falange. Aparecía una clara reacción perióstica en la base de la falange que parecía conectar con la calcificación pero que además, se extendía al lado opuesto. Es interesante señalar también que se apreciaba una reacción perióstica sólida de borde irregular en la falange media.
En el estudio radiográfico preoperatorio la calcificación en la base de la falange media se volvió más definida y grande, abarcando toda la extensión de la falange.

El estudio mediante Resonancia Magnética (RM) permitió apreciar una lesión de partes blandas que englobaba los tendones flexores y contactaba con el periostio de la falange proximal. Era hipointensa en T1, hiperintensa en T2 y realzaba de forma homogénea con Gadolinio. En su margen palmar presentaba un reborde hipointenso que pudiera representar calcificación. No se apreciaron vacíos de señal internos, por lo que el patrón de calcificación debería ir unido a una matriz celular (lo que sugiere tumor o psedotumor). En los márgenes laterales de la falange se visualizaron levantamientos periostios, así como un componente de partes blandas que desplazaba al tendón extensor. En los cortes sagitales se evidenció que la medular ósea estaba respetada y que la cortical anterior no estaba infiltrada pero si mostraba un ligero festoneado en su superficie externa.

La lesión fue extirpada realizando una amputación estética del 4º radio de la mano derecha por el déficit funcional del dedo.

El estudio anatomopatológico de la pieza de amputación señaló la existencia entre el tendón flexor y la superficie de la primera falange, de hueso maduro con intensos fenómenos de remodelación. En el centro del mencionado hueso existía una proliferación fibroblástica con casi total ausencia de mitosis, que diferenciaba pequeñas cantidades de osteoide. Al comparar esta biopsia con la previa o diagnóstica, se observó una mayor celularidad, con discreta atipia celular y mayor actividad mitótica.

La evolución del paciente fue satisfactoria y la lesión no ha recidivado tras 8 años de seguimiento, conservando en la actualidad una buena función de la mano.

