Paciente de 12 años de edad cuyo aspecto en el momento del diagnóstico es el que se muestra en la Figura 1; además de alteraciones dermatológicas, marcado plexo venoso subdérmico y asimetría de volumen, la paciente refería molestias físicas, psíquicas y dificultades para vestirse y para realizar ejercicios físicos, que hacían del cuadro una situación insostenible para el desarrollo de su vida cotidiana.
Se practicó examen anatomopatológico de biopsia obtenida por punción aspiración, encontrando una proliferación mamaria tisular tanto del estroma como del epitelio, con dificultad para diferenciarla de los patrones de fibroadenoma filoides Las propuestas terapéuticas hormonales se excluyeron, como ya hemos explicado, por sus posibles efectos secundarios. El tratamiento realizado consistió en una mamoplastia reductora siguiendo el patrón de Wise en el marcaje dérmico; tallamos un amplio colgajo horizontal bipediculado cuya desepidermización se aprovechó para disminuir el tamaño de las areolas, que trasladamos a su nueva ubicación conservando la sensibilidad y evitando así el injerto libre tipo Thoreck.
Empleamos el material autólogo de los colgajos a modo de relleno, evitando de esta manera también el uso de prótesis.
La resección en la mama derecha fue de 1.050 gr. de peso y en la izquierda llegó a los 1.800 gr.
Colocamos drenajes en ambas mamas que fueron retirados a las 48h. y la paciente fue dada de alta hospitalaria con una buena evolución, sin complicaciones y con el mismo diagnóstico anatomopatológico de hipertrofia con patrón proliferativo del estroma y epitelio a modo de fibroadenoma filoides.

El aspecto del resultado reciente, a los pocos meses de la intervención, podemos verlo en las Figuras 3: en él se aprecian unas mamas voluminosas aun para el tamaño y edad de la paciente, pero con una diferencia notable respecto a la situación previa.

El resultado más tardío, ya con 17 años y 6 meses de edad de la paciente, presenta un tamaño y una forma de las mamas más proporcionados a la edad y a las circunstancias de la paciente; ha mejorado el aspecto dérmico y vascular de sus mamas y no ha habido recurrencia del cuadro, mantiene la sensibilidad de los complejos areolares, las cicatrices son muy aceptables por su discreción y la satisfacción de la paciente le lleva a rechazar cualquier retoque de mejora.

