Embarazada de 40 años multípara de tres, serología VIH negativo, cursó con sífilis latente precoz diagnosticada en la semana 28 de embarazo (VDRL no reactivo a las 12 semanas de gestación, VDRL 1:128 a las 28 semanas y VDRL 1:32 a las 31 semanas, MHA-TP (microhemagglutination-Treponema pallidum test) positivo. Tratada junto a su pareja 3 semanas antes del inicio del trabajo de parto. Sin historia de sífilis en embarazos previos y pareja estable hace más de 2 años. Ingresó al Servicio de Urgencia por rotura prematura ovular de 30 h de evolución administrándose corticoides y 6 dosis de ampicilina. Se realizó RPR en parto que resultó no reactivo (no se realizó VDRL).
Nació RN por parto vaginal de 34 semanas, pequeño para la edad gestacional (PEG) peso de 1.920 g, con cianosis generalizada, sin esfuerzo respiratorio, APGAR 6-8, requiriendo ventilación a presión positiva. Cursó con enfermedad de membrana hialina (EMH) administrándose surfactante, sin embargo, por compromiso respiratorio progresivo debió conectarse a ventilación mecánica. Evolucionó grave con altos requerimientos de oxígeno, con deterioro del estado general, se agregó ictericia generalizada, petequias múltiples, sangrado en sitios de punción e hipertensión pulmonar por lo que debió iniciarse drogas vasoactivas. Al examen físico destacaba: abdomen globuloso, hepato-esplenomegalia (ambos en 3 cm bajo reborde costal), petequias, edema de pared abdominal y extremidades, y descamación palmo-plantar. Inició tratamiento con penicilina sódica y gentamicina i.v. por sospecha de sepsis precoz.
Se recibió resultado del VDRL en sangre del RN 1:64, no se realizó punción lumbar (PL) en ese momento por gravedad y trombocitopenia marcada. Los exámenes de laboratorio iniciales se muestran en la tabla 1.

Se asumió diagnóstico probable de sífilis congénita y sepsis precoz, se decidió completar estudio para pesquisa de daño multisistémico. Se realizó ecocardiografía, ecografía abdominal y ecografía cerebral que resultaron normales. Los hemocultivos fueron negativos. Completó tratamiento antibiótico con 7 días de gentamicina iv y 14 de penicilina sódica iv., lográndose disminuir progresivamente las drogas vasoactivas hasta su suspensión.
En contexto de transaminasas elevadas y hepatomegalia se completó estudio con serología para Hepatitis B y C que resultaron negativas. No se realizó estudio de citomegalovirus (CMV). Se logró realizar PL a los 28 días de vida, resultando citoquímico de líquido cefalorraquídeo (LCR) normal y VDRL no reactivo, con VDRL en sangre de 1:32. Radiografía de huesos largos y fondo de ojo no mostraron alteraciones. Durante el primer mes de hospitalización evolucionó favorablemente del punto de vista clínico, con mejoría de pruebas hepáticas pero con mal incremento ponderal.
