Mujer de 48 años con antecedentes de migraña con y sin aura oftálmica, fumadora, que acude a urgencias por presentar visión borrosa en OD y diplopia binocular de dos días de evolución. En la exploración oftalmológica se evidenció una limitación a la abducción del ojo derecho y se diagnosticó de parálisis del VI par derecho. El resto de la exploración normal. Se realizaron de forma ambulatoria los siguientes estudios complementarios: hemograma y bioquímica normal, hormonas tiroideas, anticuerpos microsomales, anticuerpos antitiroglobulinas, serología lúes, factor reumatoide C3-C4, coagulación básica y VSG normales. Radiografía de tórax sin hallazgos. TC craneal sin alteraciones. Dúplex de troncos supraaórticos normal. Mientras se realizan estos estudios, vuelve a urgencias por presentar dolor periorbitario y malar derecho, con empeoramiento nocturno, que no cede con AINEs. En la exploración se objetiva una mayor limitación de la abducción OD sin parestesias faciales, con resto de la exploración normal. Días después se pone de manifiesto una limitación de la supraducción y la infraducción, con AV con corrección OD 0,6 con agujero estenopeico 0,8; OI 1. La exploración de fondo de ojo permanece normal. Se le realiza en ese momento una campimetría, con defectos centrales de mayor intensidad en lado temporal del OD, siendo la del OI normal.
Se solicita una RMN craneal con estudio en secuencias potenciadas T1-T2, densidad protónica T1 con gadolinio de ambas órbitas, demostrándose la presencia de unos músculos oculares aumentados de tamaño, sobretodo a expensas del recto medial y del recto inferior derecho. No hay evidencias de alteraciones del seno cavernoso.

Debido a estos hallazgos en la RMN además de la posibilidad de una parálisis del VI par craneal y otras posibles afectaciones oculomotoras que se consideraron al principio, se añade la restricción de la motilidad ocular por el engrosamiento e inflamación de la miositis como causa de la limitación de la abducción, supraducción e infraducción.
Se le realiza punción lumbar. El LCR presentaba presión de apertura, celularidad, glucosa, proteínas y hematíes en niveles de normalidad.
Se comienza tratamiento con Metilprednisolona intravenosa en dosis de 250 mg/día durante 3 días con importante mejoría del dolor y de la paresia sobretodo de los músculos recto superior, recto interno, oblicuo menor y recto inferior. También hubo mejoría del músculo recto externo. Se mantiene tratamiento con Prednisona 60 mg/día durante 10 días continuándose con una pauta descendente durante un mes. Al final del tratamiento se consigue una remisión completa del cuadro con desaparición de los síntomas y de los hallazgos radiológicos.

