Niño de 4 años de edad, previamente sano, llevado a la guardia por sus padres, quienes refieren ingesta de 30 comprimidos de sulfato ferroso, una hora previa a la consulta. Se desconocen los miligramos ingeridos. Ingresa en regular estado general, con mala perfusión periférica y sensorio deprimido; se muestra enoftálmico, con palidez mucocutánea generalizada, taquicárdico y taquipneico. Presenta epigastralgia y abdomen blando, depresible. Se interna, recibe oxígeno suplementario, expansión con solución fisiológica seguida de hidratación parenteral y ranitidina intravenosa. Se realizan medidas de rescate. El lavado gástrico arroja abundante cantidad de comprimidos con efluente de coloración rojiza, seguido de débito hemático por sonda nasogástrica. Presenta vómitos sanguinolentos. Se solicita radiografía toraco-abdominal de pie, en la cual se visualizan imágenes radiopacas redondeadas, una en cámara gástrica y otra en intestino, e imagen diseminada paravertebral izquierda, compatible con comprimidos disueltos.

El laboratorio de ingreso muestra leucocitosis, hiperglucemia, hipocaliemia, aumento de transaminasas y acidosis metabólica con aumento de anión restante. Se solicita ferremia.

Evolución: El paciente continúa en regular estado general; persiste con deterioro del sensorio, palidez mucocutánea y presenta tres vómitos porráceos. Se recibe el resultado de la ferremia: 353 μg/dl (valor normal: 90-180 μg/dl). Considerando el estado general, las alteraciones del medio interno, la ferremia elevada y las imágenes que evidencian sales de hierro en tracto gastrointestinal, se decide su internación en unidad de terapia intensiva pediátrica (UTIP), para monitoreo cardiovascular y administración del quelante. Se inicia tratamiento con deferoxamina a 30 mg/kg, a pasar en infusión continua endovenosa en 2 h. Dada la persistencia de la acidosis metabólica se realiza corrección con bicarbonato de sodio por vía periférica. Permanece 48 h en UTIP con buena tolerancia y respuesta al tratamiento. Normaliza parámetros de laboratorio con ferremias en descenso luego del tratamiento quelante. Al tercer día se solicita una radiografía toracoabdominal, sin evidencia de imágenes radiopacas. Presenta buena evolución clínica y se otorga el alta hospitalaria al 4to día. No presentó complicaciones en el seguimiento a largo plazo.

