Mujer de 87 años, con antecedentes de hipertensión y diabetes mellitus tipo 2 de larga evolución. Además, presentaba fibrilación auricular crónica e hipertensión pulmonar grave (por lo que estaba siendo anticoagulada con acenocumarol) y polimialgia reumática. Recibía tratamiento con deflazacort (6 mg/día), metformina (850 mg/8 h), repaglinida (2 mg/8 h), candesartán/hidroclorotiazida (16/12,5 mg/día), omeprazol (20 mg/día), torasemida (5 mg/día) y nifedipino (30 mg/día). La Cr plasmática tres meses antes era de 1,22 mg/dl. Desde dos días antes del ingreso presentó diarrea importante con náuseas y vómitos y desorientación. Se realizó una glucemia capilar obteniendo 45 mg/dl. En urgencias, la presión arterial fue de 101/79 mmHg, la temperatura de 38 oC y la saturación de oxígeno del 98%. Presentaba sequedad de mucosas y disminución del nivel de conciencia leve con Glasgow de 13.
En la analítica tenía Cr plasmática de 8,21 mg/dl, glucosa 262 mg/dl, potasio de 6,2 mEq/l, leucocitos 19.220/µl, hemoglocina de 9,9 g/dl y ácido láctico de 18 mmol/l. La actividad de protrombina fue del 12%. La gasometría arterial reveló un pH de 6,6 con bicarbonato de 2,6 mmol/l. Dado que se desestimó su ingreso en la UCI por comorbilidades asociadas, se inició tratamiento con bicarbonato intravenoso e inotrópicos, sin mejoría. La paciente falleció a las 10 horas del ingreso.

