Varón de 17 años con TCE grave, pausas de apnea e IRA grave en el lugar del accidente. La tomografía computarizada (TC) inicial no muestra alteraciones; la de control a las 24h, un mínimo hematoma epidural y una petequia hemorrágica en la lámina cuadrigémina. Durante los primeros días precisa varias dosis de osmóticos por HTIC, con resultado favorable. Se encuentra estable respiratoria y hemodinámicamente con necesidades mínimas de aminas. A partir del sexto día presenta deterioro progresivo de la función respiratoria en relación con neumonía asociada a ventilación mecánica (NAVM). El noveno día se coloca en DP. Observamos elevación inicial en la PIC hasta 28mmHg, que cede rápidamente con manitol. Es necesaria la administración de osmóticos en otras dos ocasiones, con respuesta adecuada. La mejoría progresiva en la oxigenación nos permite bajar la FiO2. Se mantiene el DP durante 16h. Posteriormente se coloca al paciente en decúbito supino (DS), sin deterioro en el intercambio gaseoso, que va mejorando hasta su normalización definitiva. Su evolución neurológica es favorable. Se da de alta al paciente de nuestra unidad consciente y con paresia braquial izquierda, de la que se recupera por completo posteriormente.
