Se trata de un paciente varón de 27 años, visto en consulta por presentar desde un año antes una lesión nodular subcutánea dolorosa de aproximadamente 0,3 cm en la cara dorsal del pene. El paciente refería incremento de volumen de la citada lesión con la erección, produciéndose un significativo aumento del dolor que le impedía mantener relaciones sexuales con normalidad.
A la exploración se puso de manifiesto la existencia de un nódulo de localización subcutánea de aproximadamente 4 mm de diámetro, de elevada consistencia, en las proximidades de la vena dorsal superficial. No existían otras lesiones significativas ni adenopatías locorregionales y el resto de la exploración urológica fue normal.
Ante la sospecha de que se tratara de una lesión de origen vascular, se solicitó estudio doppler peneano que mostró flujo intralesional, con aumento del mismo durante la erección, por lo que se propuso su extirpación.

Durante la intervención se objetivó la presencia de una dilatación nodular en la vena dorsal superficial del pene, que fue parcialmente resecada 2 cm proximal y distalmente a la lesión.

El análisis histológico demostró la existencia de una proliferación intravascular de células endoteliales bien diferenciadas, con obliteración parcial de la luz vascular, acompañados de una importante infiltración de linfocitos y eosinófilos. El informe anatomopatológico definitivo fue de "hiperplasia angiolinfoide con eosinofilia intravascular".

